Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo francés de mediados del siglo XX. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
En el recibidor, justo frente a la puerta, se ha dispuesto una composición decorativa que ofrece una agradable sorpresa al entrar. El arco de líneas curvas, combinado con muebles finamente labrados, revela de manera sutil una estética moderna y retro.


La palabra clave del salón es sofisticación y libertad. Las paredes adoptan un elegante tono crema, adornadas con delicadas molduras de yeso que se extienden hasta el techo, evocando un cuadro francés lleno de romanticismo y gracia.

Un sofá de acero, elegante y a la vez moderno, se convierte en el auténtico centro visual del salón; junto a una alfombra de tonos blancos y una mesita de té refinada, la combinación de colores, materiales y formas crea una atmósfera artística y una rica gama de emociones.

El comedor se sitúa junto a la cocina, adaptándose así a los hábitos de vida del propietario, quien no solo lo concibe como un espacio para comer, sino que también plantea exigencias más elevadas en cuanto a su aspecto visual. Para armonizar con el estilo de toda la casa, se eligió una mesa de comedor del mismo tono que el mueble decorativo del recibidor, acompañada de sillas de mimbre natural, añadiendo así un encanto especial al área de comedor.


El dormitorio no es únicamente un lugar para dormir y descansar, sino también un auténtico “espacio de recarga” donde relajarse por completo. El diseño de puertas dobles aporta un toque ceremonial al acceder al dormitorio principal. Los dos antiguos dormitorios se han unificado en una amplia suite principal, mientras que el tono crema le otorga a esta zona un ambiente personalizado, cómodo y sereno.


El vestidor ya cuenta con una presencia notable gracias a los muebles tapizados; por ello, la pared con sofá no requiere más decoraciones, pues el rincón abierto de la biblioteca situada detrás basta para crear un bello escenario, recreando con maestría el romanticismo y la elegancia propios del estilo francés de mediados del siglo XX.

Al integrar la biblioteca abierta en el salón, el pequeño salón se transforma en un amplio espacio diáfano. El diseño de armarios y vitrinas a medida junto a la pared responde tanto a las necesidades de almacenaje como de exhibición.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo francés de mediados del siglo XX. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejar vuestro comentario para interactuar con la redactora de BOSNIE!

