Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo cremoso; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
En el salón, la circulación y los pasillos se revisten con paneles decorativos que aportan un acabado en la pared; la madera se emplea en forma de módulos para realzar las líneas y texturas del espacio. Las líneas y los bloques de color se combinan y se extienden, pasando de lo ancho a lo estrecho, generando así una cadencia rítmica en el recorrido del pasillo. Esta armonía permite que los distintos espacios dialoguen, en el marco concebido por el diseñador, entre delicadeza y amplitud.

En el dormitorio infantil se ha optado por una combinación de tonos como el verde lima, el rosa melocotón y el negro, para crear un ambiente elegante y dulce para la pequeña.

El dormitorio de los padres, adyacente al vestíbulo y al comedor, se ha matizado con azul oscuro, transmitiendo una sensación de solidez y serenidad.
Se han utilizado paredes sencillas y frescas para resaltar la textura de los materiales, mientras que los armarios, cuadros, la cama y las lámparas de mesa se organizan en composiciones fragmentadas y voluminosas, reflejando un estilo urbano moderno e irreverente.

La suite principal, además de cumplir con funciones independientes, incorpora un espacio multifuncional que integra estudio, sala de cine y zona de juegos. Gracias a la intervención de tabiques translúcidos, el espacio se divide y conecta a la vez, ofreciendo una experiencia residencial con un marcado carácter futurista.

La cocina occidental se ha integrado al área del comedor, ampliando así las posibilidades de almacenaje. La mesa y las sillas, más allá de satisfacer la función básica de reunir a cinco personas para comer, también constituyen una prolongación de la elegancia y la belleza propias de los rituales cotidianos.

El baño reúne simultáneamente cuatro funciones: mueble de baño, inodoro, ducha y bañera. La luz natural se combina con espejos y azulejos de mármol, creando un ambiente armonioso. En el diseño, además de equilibrar la relación entre las personas y el espacio, buscamos también introducir una nueva dimensión creativa, permitiendo que los habitantes experimenten plenamente la libertad, la tranquilidad y el placer del descanso.

El comedor y el salón se distinguen mediante diferentes materiales; además, se emplean azulejos y suelos distintos para diferenciar las zonas funcionales y los corredores, enriqueciendo así la jerarquía espacial.

Al entrar en el vestíbulo, la pared revestida de madera sigue la trayectoria hasta la entrada. El elemento espejo añadido no solo responde a la necesidad de la propietaria de contar con un gran espejo para probarse ropa, sino que, desde el reducido espacio inicial, amplía progresivamente la percepción visual, configurando un área de encuentro que enriquece instantáneamente la profundidad y la complejidad del espacio.

Hasta aquí nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo moderno. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios y participar en la conversación!

