Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico minimalista. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
La disposición del apartamento impone ciertas limitaciones: al entrar, se accede directamente al comedor. Aquí se ha instalado un zapatero; los zapatos adicionales pueden guardarse en el armario de la terraza.







El salón presenta como tono principal un azul clásico, complementado con toques de naranja y rojo; una combinación que aporta interacción, contraste y armonía, mientras que el azul devuelve la calma y la serenidad al espíritu.
Un comedor limpio y ordenado es el primer paso hacia la belleza. Puesto que resulta imposible deshacernos de todo lo innecesario, optamos por ampliar el espacio de almacenaje, diseñando numerosas soluciones personalizadas sin sacrificar las dimensiones adecuadas.
Tras cerrar la puerta de la cocina que da al balcón, se obtiene una cocina en forma de U completamente integrada; al abrir las paredes y trasladar el refrigerador hacia el interior, se logra una mayor fluidez espacial, combinando belleza y funcionalidad.
En el dormitorio principal, una división de colores en media pared que evoca los años 80 se combina con telas de pata de gallo y muebles de madera natural, sumergiéndose en la atmósfera del clásico azul.
El baño, ampliado, se divide en dos zonas: en la zona seca, se ha diseñado un mueble de baño personalizado con base hueca para evitar la humedad y la acumulación de suciedad; en la zona húmeda, se han creado nichos en las esquinas para guardar los artículos de ducha.
Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico minimalista. Si les ha gustado, ¡no duden en dejarnos sus comentarios!



