Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo neochino. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
Al entrar, en el amplio recibidor no se han instalado los tradicionales armarios empotrados hasta el techo, sino que se ha optado por unos muebles bajos de media altura. Una pantalla de madera con huecos funciona como separador, delimitando espacios y aportando un toque de estilo chino.

El salón es elegante y amplio; las paredes blancas combinadas con muebles sencillos crean un ambiente con la esencia cultural china.

El diseño del mueble de televisión resulta realmente ingenioso: a primera vista parece un armario blanco de líneas simples y sobrias, pero al abrir sus puertas correderas se descubre un espacio sorprendente.

El comedor es sencillo y de gran presencia, con muebles en tono nogal que aportan funcionalidad y ocupan poco espacio, favoreciendo una sensación de amplitud visual. Las paredes están decoradas con espejos redondos, lo que realza el diseño del ambiente.

Al abrir la puerta se accede a una sala de descanso tipo tatami, decorada con un aire antiguo y acogedor; sobre el suelo, esteras de paja y cojines tradicionales, perfectos para tomar té y conversar con amigos en un entorno sumamente cómodo y relajante.

El baño presenta un diseño más moderno y práctico: el mueble del lavabo incluye un espacio reservado para la lavadora, lo que le confiere un aspecto limpio y ordenado, además de una gran funcionalidad.

El dormitorio, de estilo chino minimalista, carece de adornos superfluos; la ropa de cama y las sábanas son de algodón y lino en tonos neutros, ofreciendo una experiencia de confort y calidad.
Junto a la pared se ha diseñado un armario empotrado que ahorra espacio y ofrece una capacidad de almacenaje excepcional.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño integral en estilo neochino. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!

