Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo cremoso; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El apartamento cuenta con un recibidor integrado; el pasillo de entrada es bastante estrecho y alargado. Las paredes y el techo están pintados en un tono beige‑crema, lo que amplía visualmente el espacio y lo hace parecer más amplio. Junto a la pared se ha instalado un mueble de recibidor suspendido, ideal para guardar los zapatos que se usan con mayor frecuencia, manteniendo así el ambiente ordenado. Este diseño, que combina almacenaje oculto y visible, ofrece una capacidad de almacenamiento suficiente y responde fácilmente a las necesidades cotidianas de entrada y salida. En los rincones donde se conectan con otros ambientes, se han utilizado superficies curvas para lograr una transición más suave y armoniosa, evitando golpes en las esquinas y aportando tanto funcionalidad como estética.

El salón se rige principalmente por un diseño minimalista, sencillo y elegante. El color base del espacio es un tono neutro y suave, de baja saturación, complementado por un suelo de madera clara y una decoración en tonos claros; apenas se emplean uno o dos toques de colores vivos como acentos, lo que confiere al ambiente una atmósfera limpia y pura, sin perder vitalidad ni color.

Tanto el techo del salón como el de la zona de comedor presentan un diseño de plafón plano; esta solución simple y sobria permite conservar la altura de la estancia y, junto con la ausencia de luminarias centrales, otorga al espacio una sensación de amplitud y apertura, resultando más cómodo para quienes lo habitan. A ambos lados se han incorporado tiras de luces ocultas como elemento decorativo, añadiendo un toque cálido y acogedor al ambiente.

Se ha abierto paso entre el salón y el balcón, aumentando así la superficie útil interior. En la esquina junto a la pared se ha instalado un armario de almacenaje con una elegante moldura tallada, que no resulta recargado ni pesado, sino que realza cada detalle con exquisitez y distinción. Además, las líneas horizontales y verticales de la iluminación en los compartimentos abiertos dotan de un carácter especial a este pequeño rincón de almacenaje.
Las rejillas de ventilación del aire acondicionado se han ubicado sobre el armario del balcón; de este modo, no se compromete la altura del salón‑comedor, y el diseño alargado también aporta una estética más atractiva.

El comedor está situado cerca del recibidor, con una distribución espacial amplia y luminosa que ofrece una vista inmediata y agradable desde la entrada. La mesa para seis personas se ubica en el centro, configurando un recorrido en forma de “U” que resulta libre y práctico, facilitando el acceso a la cocina.

Junto a la pared se ha construido un gran mueble de cocina que ocupa toda la pared, dejando un espacio central vacío que puede utilizarse como una pequeña encimera. A ambos lados se han diseñado vitrinas para vinos; las puertas de cristal permiten diferenciar claramente las distintas áreas funcionales, mientras que las tiras de luz integradas en el interior aportan un ambiente más sofisticado y ceremonial. La mesa de comedor presenta una superficie de mármol ligera y patas altas y finas, que no obstruyen la visión y contribuyen a mantener la sensación de amplitud y transparencia del espacio.
Sobre el mueble de cocina también se han instalado las tuberías del aire acondicionado, sin ocupar espacio adicional en la altura del techo.

La puerta de la cocina está fabricada en vidrio, combinada con un marco de acero inoxidable extremadamente estrecho; esta opción resulta visualmente sencilla y elegante. El vidrio oscuro protege la privacidad, al tiempo que ofrece mayor transparencia y ligereza que las puertas tradicionales de madera maciza.
El espacio de la cocina tiene una forma irregular; aprovechando la pared más larga, se ha diseñado un conjunto de armarios en forma de “L”, del mismo ancho que la pared, optimizando así el uso del espacio y creando una amplia superficie de trabajo para el usuario. Los colores, de baja saturación pero con buena profundidad, aportan frescura y amplitud al ambiente sin caer en la monotonía.

La distribución del dormitorio también sigue una paleta de colores minimalista y de baja saturación, privilegiando un ambiente puro y amplio. Como el dormitorio principal está situado junto a la puerta, al entrar se encuentra un pequeño pasillo; por ello optamos por utilizar una media pared de vidrio para delimitar este espacio, logrando mayor transparencia y mejor iluminación natural. Así, en el lado próximo a la zona de descanso hemos diseñado un área seca, complementada con un espejo redondo suspendido que aporta un toque estético muy marcado.

El área seca del baño está separada del dormitorio mediante una mampara de vidrio, por lo que exige un alto nivel estético: un espejo de baño circular suspendido, un lavabo de diseño singular, y unos muebles de almacenaje en forma de L con repisas abiertas, que maximizan el espacio de guardado para los objetos cotidianos.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo cremoso. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!



