Actualmente, en la decoración de interiores se impone una tendencia hacia lo sencillo: se sustituyen los diseños complejos por una simplicidad pura, interpretando el hogar de manera natural. Este proyecto de vivienda de tres habitaciones adopta un estilo minimalista, combinado con muebles y textiles simples y cómodos, que transmiten una sensación de vida relajada y espontánea.
El salón es el espacio común donde la familia interactúa y recibe a los invitados, por lo que su diseño reviste especial importancia. En el salón no conviene utilizar demasiadas luces empotradas; el suelo no debe ser de baja calidad; tampoco se deben escatimar en cables eléctricos ni tuberías de agua; asegúrese de contar con suficientes tomas de corriente; y evite excesos en la decoración textil para no generar un espacio sobrecargado. En resumen, al decorar el salón es fundamental prestar atención a los detalles.

Los límites del espacio ya no se limitan al marco tradicional; el salón-comedor se integra en un solo ambiente, aprovechando plenamente la ventaja de los grandes ventanales del suelo al techo. Con un estilo minimalista y una paleta de colores confortable, el espacio resulta acogedor y libre de desorden, dejando suficiente espacio para que las dos hijas pequeñas puedan jugar y moverse con comodidad.

Aunque el baño es el área más pequeña de la casa, su decoración no debe pasarse por alto bajo ningún concepto. Desde la impermeabilización hasta la colocación de azulejos en paredes y suelos, así como la elección de sanitarios y accesorios, todo requiere especial atención. Las mamparas divisorias para baños son hoy uno de los elementos decorativos más utilizados; además, pueden emplearse para crear separaciones adicionales y ampliar el espacio de almacenamiento.

En cuanto a la decoración del comedor, muchos coinciden en que el color juega un papel fundamental. Es recomendable utilizar tonos claros en la decoración y la iluminación; los colores de las paredes deben ser sobrios y no demasiado llamativos, evitando pinturas muy reflectantes. De este modo, se logra un ambiente luminoso y fresco que favorece la cercanía entre los miembros de la familia y aumenta el apetito durante las comidas.

El comedor, con acabados en bronce, adquiere un aire lejos de la monotonía; piezas decorativas delicadas añaden toques de encanto, mientras que la elección de colores resulta clave: sin imponerse sobre el resto, crean un ambiente cálido, confortable y relajante.
La decoración de la cocina constituye una etapa importante —y a la vez una de las más complicadas— en la reforma del hogar. Diseñar una cocina no significa simplemente combinar armarios, utensilios y electrodomésticos; se trata de integrar todos los elementos en un conjunto armonioso, un proyecto integral que exige una planificación sistemática.
Armarios con combinación de colores en la parte superior e inferior, que resaltan claramente las distintas zonas; cajones, cestas extraíbles y vitrinas abiertas, prácticos y sin ocupar demasiado espacio.

El estudio es un lugar destinado a leer, escribir o trabajar, por lo que requiere una atmósfera tranquila y serena, donde la persona pueda concentrarse sin sentirse agitada. En el diseño de este espacio, desde la disposición de los objetos hasta la planificación, pasando por la paleta de colores y los materiales, conviene destacar características elegantes y reposadas; cuanto más sencillo, mejor.




