Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo nórdico minimalista. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
En una casa de 40 m², ni el rincón más pequeño puede desperdiciarse; a la derecha de la entrada hemos aprovechado un espacio para crear una pequeña zona de secado, que, aunque reducida, resulta muy práctica.

Una lámpara colgante naranja en el comedor aporta una luz cálida que crea un ambiente acogedor.

Detrás de la cortina blanca y beige del dormitorio principal se oculta un pequeño vestidor; pese a su tamaño, la vivienda cuenta con todas las funciones necesarias.

En esta ocasión, hemos optado por integrar los espacios para dar vida a una habitación infantil multifuncional: se ha fabricado en el lugar una litera que, además de llenar de encanto al ambiente, permite alojar también a los abuelos. En la zona del cuarto infantil, aprovechando las características propias de las paredes, se han creado áreas de almacenaje donde los libros y juguetes de los niños pueden guardarse de manera ordenada.

El diseño integrado de cocina y comedor permite aprovechar al máximo el espacio: el frigorífico y la lavadora están empotrados en los muebles, manteniendo así la sensación de unidad en este pequeño ambiente.
La pared de fondo del comedor incorpora una banqueta y una sección de pared pintada en color, lo que complementa la función de las sillas y ahorra espacio; además, bajo la banqueta se puede guardar objetos.

El baño cuenta con una separación clara entre zonas secas y húmedas; el vidrio esmerilado permite la entrada de luz natural mientras preserva la privacidad. Todo el espacio está revestido con azulejos blancos en paredes y suelo, lo que amplía visualmente el ambiente.


Hasta aquí llega nuestra presentación del proyecto de diseño integral en estilo nórdico minimalista. Si te ha gustado, ¡no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con la redactora de BOSNIE!



