Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo neochino. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El salón presenta una paleta de colores predominantemente blanca; el tono cálido del mármol gris aporta una sensación de calidez al espacio. La pared de fondo del sofá está decorada con una pintura tradicional china de paisajes en tinta, complementada por separaciones de listones de madera oscura, lo que confiere mayor profundidad y contraste que si se aplicara una única obra pictórica. En la pared tras el televisor se ha utilizado una losa de piedra con rayas blancas y negras, en armonía con la pintura china de tinta de la pared del sofá; además, las lámparas de pared y las mesitas laterales incorporan elementos típicos del estilo chino, reforzando aún más el carácter oriental del ambiente.

La pared de fondo del comedor combina formas cuadradas y circulares: los bordes cuadrados están adornados con listones de madera oscura, mientras que los motivos redondos evitan que el espacio resulte demasiado pesado, al tiempo que reflejan un claro guiño a la estética china. Una larga línea de muebles auxiliares para la vajilla resuelve por completo cualquier necesidad de almacenaje en este amplio área de estar‑comedor. En cuanto a la decoración, se ha buscado un equilibrio entre los elementos rígidos y los suaves: mientras los primeros tienden a un tono cálido, en los segundos se han introducido algunas notas frías; los azules y verdes empleados en la decoración resultan perfectamente adecuados.

En el dormitorio principal, el techo original se ha pintado de blanco y se ha rematado con molduras de yeso; las paredes lucen una pintura de látex en tono gris claro. Tanto el techo como las paredes siguen un estilo moderno y sencillo, mientras que el suelo es de madera maciza en tono marrón oscuro, con claros toques tradicionales. La pared de fondo de la cama, al igual que en el salón, está revestida con un papel pintado de gran formato; sin embargo, a diferencia del salón, aquí el motivo es realista y transmite un marcado carácter contemporáneo. En cuanto a la decoración, predomina un aire más claramente chino: la cama con estructura de madera maciza en tonos oscuros se acompaña de mesitas de noche también de madera oscura, cuyos herrajes redondos en bronce añaden un toque distintivo que refuerza plenamente el estilo neochino.

En el estudio tampoco se ha optado por un techo complejo; el techo original, pintado de blanco con pintura de látex, se adorna con algunas molduras de yeso. Una amplia pared de armarios ofrece un excelente sistema de almacenaje, mientras que en el centro se ha dejado un espacio abierto que funciona como zona de estudio. Los materiales utilizados en los muebles —una combinación sencilla de blanco y negro— responden plenamente a las tendencias estéticas actuales.

La habitación infantil, aunque de dimensiones reducidas, irradia una acogedora calidez. Su techo, como en el resto de estancias, adopta una forma abovedada que otorga amplitud al espacio. El diseño del cajón de la cortina permite ocultar el riel, logrando así un aspecto más limpio y estético. La pared de fondo combina dos tonos: rosa y gris; la mitad en rosa aporta ternura, mientras que la mitad en gris, con una mesa de estudio junto a la cabecera, resulta más formal y propicia un ambiente más dedicado al estudio. La decoración completa de la habitación evoca la espontaneidad y la alegría propias de la infancia.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño integral en estilo neochino. ¡A los que les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!



