Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo francés de lujo sencillo; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
En el recibidor de entrada, los marcos decorativos con líneas geométricas resaltan la búsqueda de un gusto artístico y una vida de alta calidad. En este espacio se han dispuesto algunas piezas de arte, mientras que el tono general del fondo se ha ajustado a un blanco lechoso, lo que aporta un aire particularmente distintivo. Una sola obra de arte permite que, desde el momento en que el propietario entra, se sienta relajado y feliz, disipando así la fatiga.

Al entrar desde el recibidor, lo primero que salta a la vista es el diseño y el efecto global del salón, que transmite una sensación de amplitud y elegancia. Para las paredes, el diseñador ha optado por paneles decorativos con molduras francesas y algunos detalles en metal; estas líneas metálicas realzan aún más la exquisitez de los paneles. Los elementos decorativos del interior también son muy variados y coloridos, ofreciendo un impacto visual inmediato.

Con la incorporación de una barra y un amplio ventanal, se ha creado un acogedor rincón de descanso, orientado hacia el balcón para disfrutar plenamente de la luz del sol.
El sofá de color verde oscuro posee un especial encanto artístico; al recostarse sobre él tras un día agotador, se puede aliviar la fatiga.

El diseño integrado de salón-comedor permite optimizar el uso del espacio y, además, hace que la estancia parezca más amplia.

El comedor está situado junto a la cocina, formando un conjunto armonioso y funcional. En cuanto al diseño de las paredes, se han elegido paneles en tonos beige-almendra, mientras que en la parte superior se ha optado por un techo doble con lámparas colgantes de cristal. La cálida iluminación artificial realza el apetito en todo el comedor. Las lámparas suspendidas del techo presentan motivos decorativos, evitando así la monotonía, y su forma curvilínea aporta un toque especialmente característico.

La cocina integra unos elegantes y prácticos armarios en tono blanco marfil, lo que añade un plus de diversión y placer a la hora de preparar y cocinar. Con una configuración abierta y dotada de muebles empotrados en las paredes, resulta especialmente cómoda en el día a día.

El dormitorio principal es un espacio donde la decoración ocupa un lugar destacado. Durante el diseño, el arquitecto realizó un minucioso cálculo basado en la ergonomía, separando cuidadosamente el vestidor solicitado por el cliente y logrando así una disposición perfecta entre el dormitorio y el vestidor. El mármol en tono gris plateado, combinado con una iluminación estratégicamente diseñada en los espejos, otorga a todo el ambiente una atmósfera especialmente suave y acogedora.

El segundo dormitorio no sigue el tono elegante y lujoso del principal; en su lugar, se ha optado por una pared de fondo en un delicado beige‑almendra, combinada con un cabecero de cama en tono rosa pálido: sobrio pero sin perder presencia. Además, el diseño del techo resulta bastante original, y el amplio ventanal puede utilizarse como un acogedor rincón para descansar.

En la habitación infantil se ha diseñado un armario empotrado, lo que aporta mayor privacidad a este espacio.

Diseño de separación entre zonas secas y húmedas en el baño: la zona seca alberga el lavabo y el inodoro, mientras que la zona húmeda incluye la ducha y la bañera. Este diseño evita que la humedad del área de ducha afecte la zona seca, y además permite que la luz natural se integre plenamente en el interior del espacio.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño integral en estilo francés de lujo sencillo. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar con BOSNIE!

