Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo cremoso; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
Cuenta con un vestíbulo independiente que evita que se vea todo al entrar; en cuanto a la funcionalidad del espacio, el lado izquierdo se utiliza como zapatero, mientras que el derecho está diseñado como zona de guardarropa, ideal para colocar bolsos y muy práctico.

El salón adopta el blanco leche como tono principal; la pared y el techo comparten el mismo color, lo que suaviza las fronteras y crea una atmósfera relajada, cómoda y acogedora. Se ha conservado la altura original del techo y se han instalado focos empotrados para que el espacio parezca más limpio y amplio. Una iluminación lineal en la parte trasera del sofá actúa como luz ambiental, recorriendo tanto el salón como el comedor y añadiendo profundidad a la iluminación.


El salón y el comedor están integrados, lo que permite que el espacio sea más diáfano y abierto, ampliando la vista y favoreciendo una mayor interacción con la familia. Este diseño integral elimina la necesidad de muros divisorios, utilizando el sofá y la mesa como elementos que delimitan los espacios, garantizando así una mayor flexibilidad.

La cocina presenta un flujo de trabajo circular, organizado según los pasos: tomar, colocar, lavar, cortar y cocinar, lo que la hace práctica y cómoda. Se ha mantenido la ventana triangular original para aumentar la entrada de luz natural. Una lámpara colgante amarilla sirve como iluminación independiente sobre el fregadero y aporta un toque de color al ambiente gris.
Entre la cocina y el área común se ha instalado una puerta corredera suspendida que divide el espacio, evitando que los olores y humos se propaguen; al abrirse, queda alineada con la nevera, sin obstáculos para el paso.

En el dormitorio, la combinación de vacío y lleno, junto con un equilibrio adecuado de espacios en blanco, refleja mi concepción de este ambiente: prescindir de decoraciones excesivas para responder a la expectativa moderna de que el diseño espacial pueda satisfacer la necesidad emocional de encontrar un grado justo de relajación incluso en situaciones de alta presión cotidiana.

En el dormitorio se ha optado por una cama flotante sin respaldo; el fondo de la cabecera combina paneles de madera con tiras de luces LED, creando una atmósfera acogedora, mientras que una pequeña lámpara colgante en la cabecera evita que el amplio espacio en blanco resulte monótono.

El vestidor se integra en el dormitorio principal, redefiniendo la configuración del espacio: separa de manera clara pero no absoluta las áreas de almacenamiento y descanso, ampliando la sensación de amplitud y permitiendo transiciones fluidas entre los distintos usos del hogar.

El baño mantiene una paleta cromática que continúa el tono cremoso; el inodoro y la zona de ducha están separados por una mampara de vidrio, asegurando una buena iluminación y transparencia en este pequeño espacio. Frente a la zona de ducha se ha diseñado una doble repisa empotrada para organizar los productos de baño.

En la habitación de la hija, se ha utilizado una mampara de vidrio iridiscente con degradado de colores para delimitar el espacio del dormitorio; el vidrio rosado se ajusta perfectamente al estilo general de la estancia. La ventaja de esta mampara de vidrio es que permite mantener la luminosidad del espacio exterior sin restricciones.
El dormitorio presenta un tono cálido en su conjunto; la ausencia de exceso de decoración alivia la carga visual. La pared de fondo está dividida en colores que armonizan con la ropa de cama y los accesorios, creando una atmósfera acogedora que evita la fatiga estética incluso durante largas estancias.

En la zona junto a la ventana del dormitorio se ha diseñado un espacio integrado para el almacenamiento y el estudio. El amplio ventanal orientado al sur proporciona una iluminación natural ideal para la zona de lectura; a la derecha, los armarios superiores e inferiores funcionan como estanterías, mientras que el armario alto de dos puertas sirve como área de colgado para la pequeña.
La habitación de la niña también está decorada con un estilo lleno de encanto juvenil: las mesitas de noche coloridas y la silla verde dan dinamismo a todo el espacio.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo cremoso. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!

