Este caso presenta un proyecto de diseño integral del hogar en estilo moderno y minimalista. ¡Acompáñenos, de la mano del equipo de BOSNIE, para descubrir este proyecto!
Desde el recibidor, ya se percibe el estilo básico de toda la casa: el zapatero y las paredes en tonos oscuros de madera transmiten una sensación de pragmatismo, profundidad y sobriedad, mientras que los azulejos de mármol beige reflejan la luz, aportando luminosidad al espacio interior. En el punto donde se posa la mirada, una planta verde completa la composición visual, dotándola de mayor plenitud.

En el centro del zapatero se ha dejado un hueco para colocar llaves, carteras y otros objetos, además de servir como elemento decorativo que aporta un toque de diseño. La iluminación con tiras LED resulta especialmente práctica y estética.
A la derecha del recibidor se encuentra la entrada al baño; además, se ha incorporado una puerta oculta que da acceso a un pequeño trastero, ideal para cubrir las necesidades de almacenaje cotidianas.

En el salón se ha prescindido del televisor, pues los propietarios no lo utilizan habitualmente y valoran más los momentos en familia, disfrutando juntos y compartiendo experiencias. En su lugar, se ha instalado un gran mueble integral, elaborado con dos materiales distintos que armonizan con la paleta cromática del resto de la vivienda.
En el lado derecho del recibidor se ha colocado un pequeño espejo de cuerpo entero, perfecto para ajustar el aspecto antes de salir.

Detrás del sofá se ha ubicado un piano; en un espacio amplio, el sonido resuena mejor y se logra una atmósfera de mayor calidad y elegancia en el salón.

La vivienda está dividida en dos zonas —izquierda y derecha— por el salón: el lado izquierdo se destina principalmente a actividades privadas, mientras que el lado derecho concentra las áreas comunes. Esta distribución resulta muy ordenada y funcional, con recorridos claros y sencillos para todas las actividades cotidianas: vestirse, comer, descansar y moverse.
El mobiliario incorpora tanto espacios abiertos como elementos decorativos en los extremos, combinando transparencia y solidez, lo que además aumenta la capacidad de almacenaje del hogar.

El comedor y la cocina han sido integrados en un único espacio, con una cocina de estilo occidental; una puerta corredera de vidrio translúcido sirve como separador entre ambas áreas. En el lado del comedor se ha instalado una vitrina que facilita el almacenamiento de vinos y licores.

El dormitorio principal presenta una disposición cómoda, sin apreturas ni espacios reducidos, tanto para trabajar como para relajarse. El elemento más destacado es el armario empotrado que ocupa toda una pared: ofrece una capacidad de almacenaje máxima, con manillas ocultas que aportan discreción y no ocupan espacio.

La lámpara de techo sobre la cabecera presenta un diseño personalizado y especial, con una fuerte presencia visual.

El tono interior se centra en el gris, elegante y sofisticado; las sábanas y los asientos incorporan toques de naranja para aportar armonía y mayor luminosidad. Las cortinas están ocultas en el techo suspendido, y el diseño minimalista se revela en los detalles.

La habitación infantil mantiene un estilo integral que dialoga con el dormitorio principal; la pared de fondo se ha pintado de un azul vivo, aportando más alegría y dinamismo. Las cortinas lucen estampados a cuadros, añadiendo elementos decorativos al espacio. Además, se han instalado armarios que llegan hasta el techo, facilitando así la organización y el almacenamiento.
La segunda habitación infantil cuenta con un diseño tipo tatami, lo que permite optimizar el espacio de manera notable. El tatami incluye cajones de almacenaje, lo que facilita el acceso a los objetos y simplifica la limpieza. Dormir junto a la ventana brinda una sensación de seguridad y protección.

El escritorio y el armario están integrados, reforzando la unidad del ambiente. La estantería situada sobre el escritorio ofrece una gran capacidad de almacenaje, mientras que las puertas de vidrio oscuro realzan el carácter sofisticado. Debajo de la estantería, una tira de luces evita la necesidad de colocar una lámpara adicional al leer o estudiar, ahorrando así espacio.

Desde el salón hasta la zona de actividades privadas se ha diseñado un mueble vitrina‑almacenaje como elemento de transición, aumentando la privacidad del espacio y ampliando la capacidad de almacenaje en el interior. En el interior del mueble se ha instalado una tira de luces, elevando notablemente su estética.

Hasta aquí nuestra presentación del proyecto de diseño integral en estilo moderno y minimalista. Si te ha gustado, ¡no dudes en dejarnos un comentario y compartir tu opinión con el equipo de BOSNIE!



