Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo moderno, donde el espacio global resulta limpio y ordenado, con un marcado contraste entre grandes áreas en blanco y negro, de aspecto atemporal y fácil de mantener. ¡Acompáñenos a descubrir este proyecto!
La visión mutua entre la sala de estar y el comedor amplía el campo visual, favoreciendo una interacción y comunicación más fluidas; al mismo tiempo, se realza la escala de ambos espacios, transformando un área común no demasiado grande en un amplio salón de reuniones que integra el comedor y la cocina.


La sala de estar ha sido diseñada de manera simplificada: además de facilitar las conversaciones familiares cotidianas, incorporamos una mesita de centro móvil para que los niños puedan jugar cómodamente. El fondo del televisor está resuelto mediante un mueble integral, ideal para guardar objetos diarios y artículos relacionados con el crecimiento de los niños.

El baño adopta una paleta cromática en blanco, negro y gris; en cuanto a los productos sanitarios, se optó por líneas depuradas y minimalistas. En conjunto, el ambiente resulta limpio, fresco y de gran durabilidad estética.

El dormitorio principal utiliza tonos beige como base; tanto el panel ranurado del cabecero como las puertas de los armarios están pintados en el mismo color de látex, lo que confiere al espacio una mayor cohesión visual. Para equilibrar el ambiente, se han elegido ropa de cama y luminarias en tonos oscuros, mientras que toques de verde militar añaden un toque sofisticado y dinamizan la atmósfera del dormitorio.

Las paredes del estudio se han revestido en un blanco luminoso, combinado con gabinetes en tonos beige y acabados con textura de madera, logrando así un espacio sencillo y pulcro. Además, la utilización de persianas y cortinas de tul blanco contribuye a crear un ambiente acogedor y sereno.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo moderno. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios!

