El mueble de entrada adopta una configuración modular; mediante una combinación ingeniosa y tratamientos en forma de huecos, el conjunto resulta dinámico y con relieve, dotado de un marcado carácter estético.

La entrada permite resolver de manera integral tareas como guardar objetos, ponerse y quitarse los zapatos, así como arreglarse antes de salir.

En el salón, teniendo en cuenta la presencia de ventanales de suelo a techo, se ha optado por un diseño bajo y horizontal, que potencia la iluminación natural y otorga mayor amplitud visual.

Para el mueble de la televisión se ha elegido una composición de base baja y módulos de almacenaje; junto con los paneles laminados instalados en la pared, esto responde plenamente a las necesidades de orden y realza la estética del espacio.

En el comedor se ha apostado por la sencillez: solo mesa, sillas y una vitrina‑botellero, concentrando la función del ambiente en la hora de comer y facilitando una experiencia más desahogada.
La parte superior de la vitrina‑botellero presenta un diseño abierto, práctico para acceder a los artículos de uso frecuente; mientras que la zona inferior, con puertas ocultas, alberga objetos menos utilizados y de mayor valor.
La habitación principal también sigue un diseño bajo y plano, reduciendo los elementos visuales que entorpezcan la vista, aumentando la sensación de transparencia espacial y garantizando el confort del ambiente.

En cuanto a la paleta cromática, se combina el tono madera natural con el blanco lechoso. La mesilla de noche incorpora funciones de almacenaje, y junto con la pequeña librería integrada en el alféizar de la ventana, el dormitorio cuenta con un rincón dedicado al ocio y la relajación. Sobre el tocador se dispone un armario corredero, que organiza los cosméticos con la misma ordenada lógica con la que se guardan las prendas en el vestidor.

El diseño de la habitación infantil se diferencia notablemente del resto: el color verde adorna el espacio, conectando con la naturaleza propia de los niños y conferiéndole una atmósfera más viva y dinámica.
Una base tipo tatami, complementada con múltiples módulos de almacenaje, ofrece una capacidad extraordinaria, capaz de satisfacer todas las necesidades de orden: ropa, juguetes, libros y demás pertenencias del niño.

Si después de verlo te parece bueno, ¡puedes dejarnos un comentario!

