Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo japonés; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
En el salón, tras considerar minuciosamente la ordenación espacial y las necesidades funcionales, se retiraron las rejas de protección exteriores, se abrió la pared que separaba el comedor del salón para unificar ambos espacios, creando así una visión abierta y un recorrido fluido que se entrelazan visualmente.


En el dormitorio, los materiales más sencillos sostienen la atmósfera cálida y rica de la madera de nogal, contraponiéndose a la luz pura y suave que invita a explorar los sueños de la noche; las paredes están revestidas con pintura, ofreciendo una estética limpia y acogedora sin resultar monótona.

La pureza de los materiales en el baño refleja una firme apuesta por el diseño: el amarillo intenso solía parecer inalcanzable, pero una pincelada de amarillo crema combinada con el blanco satinado aporta calidez y confort al espacio del baño.


El comedor sigue una lógica de orden espacial, utilizando armarios tridimensionales para organizar los objetos de cada zona funcional, logrando así un equilibrio proporcional entre almacenamiento y exhibición.

En el vestíbulo, tras una nueva reorganización, el hall de entrada y la cocina quedan interconectados y se complementan mutuamente; actividades como cambiar, recoger, guardar y cocinar se distribuyen siguiendo un flujo continuo y bien definido.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo japonés. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tu comentario!

