En este proyecto, la elección de estilos combina los gustos de toda la familia, fusionando el minimalismo con el estilo chino, preservando los espacios de doble altura y aportando innovación en las formas para transmitir una sensación de sofisticación y elegancia.
El salón aprovecha la combinación de colores puros y materiales de múltiples texturas, destacando el diseño curvo del espacio diáfano; las suaves líneas curvilíneas aportan un calor especial. El agradable aroma de la madera, acompañado por la brisa ligera, crea un ambiente sereno y sumamente placentero.

El comedor independiente no solo resulta visualmente amplio y luminoso, sino que también ofrece una experiencia gastronómica más ceremonial y apetitosa.

La cocina logra un equilibrio entre funcionalidad y estética; sus tonalidades sobrias establecen el tono del espacio, siendo tanto atractivas como prácticas a la hora de mantener la limpieza. Un amplio almacenamiento garantiza que todas las necesidades de uso de la familia queden cubiertas. Siguiendo la esencia del minimalismo, se optó por un diseño sin tiradores, resultando a la vez estético y funcional.

El dormitorio principal cuenta con un amplio espacio y está equipado con vestidor y baño, lo que hace que el diseño de suite sea aún más cómodo y práctico.

Las luces de tira tridimensionales en el dormitorio, junto con la fluidez de sus líneas, conectan cada rincón del hogar; la cálida iluminación resalta perfectamente la madera, creando fácilmente un ambiente acogedor y relajante.




