Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo neochino. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
En el salón, un sofá principal beige de configuración cerrada, un fondo de piedra con motivos de tinta y una composición floral que evoca paisajes montañosos, junto con la vista desde la ventana, crean un contraste entre montañas lejanas y paisajes cercanos. Las altas lámparas de cristal, dispuestas en distintos niveles y con un diseño escalonado, realzan aún más la elegancia del ambiente.

Recostado en el sofá, disfrutas contemplando las sombras irregulares de los árboles y hojeas a tu antojo algunos libros de poesía; en esta vida cotidiana, ¿para qué emprender viajes lejanos hacia paisajes distantes, si esos paisajes ya están justo ante tus ojos?


El dormitorio principal adopta un diseño integral de cuatro estancias, siguiendo la tradición ceremonial oriental, con un recorrido en forma de “huí” que otorga independencia a cada espacio mientras mantiene una excelente conexión entre ellos. En los momentos de ocio, te recuestas en el sillón reclinable, escuchas melodías suaves que se deslizan por el aire y contemplas sin obstáculos el paisaje exterior. O bien, giras para adentrarte en un amplísimo vestidor, donde los espléndidos trajes y los brillantes joyeros encuentran su lugar de manera ordenada.



En el estudio, las cortinas con pinturas de paisajes presentan tonos variados, mientras que las flores y las ramas forman por sí mismas auténticos paisajes; los libros de poesía, caligrafía y pintura aportan un encanto refinado. Una tetera de té aromático y unos pocos asientos cómodos convierten este rincón en un refugio tanto para los objetos queridos como para el espíritu.

Separada del salón por una sola pared, se encuentra un amplio comedor donde la cultura oriental del círculo y el cuadrado se ha plasmado en la forma de los muebles: la mesa, con su diseño circular, responde a esa tradición, ofreciendo una experiencia genuinamente oriental.
El brillo que fluye en las copas, el sabor profundo y sedoso que perdura en el paladar, las sombras verdes de los árboles que se detienen frente al marco… todos los elementos parecen convertirse en verdaderas obras de arte, y el espacio, sin necesidad de palabras, expresa plenamente su serenidad.

El vestíbulo constituye un área independiente, centrada principalmente en la funcionalidad; privilegia la idea de abrir la puerta y encontrar un paisaje inmediato, con especial atención a la simetría y la disposición central. La combinación de blanco cremoso y madera realza su elegancia, mientras que los toques de metal color champán añaden un lujo discreto y sofisticado.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño integral en estilo neochino. ¡A los que les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!

