Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo moderno; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
Los grandes ventanales que recorren toda la pared del salón capturan las vistas exteriores, donde la luz y el paisaje se funden en una armonía de simplicidad, pureza y comodidad. Al eliminar las fronteras, el espacio se abre, ganando mayor versatilidad y flexibilidad. El tono base de toda la vivienda es un blanco minimalista; las paredes se han revestido en un verde claro, y se han utilizado acentos de color para diferenciar los distintos ambientes.

El dormitorio principal, puro y limpio, simple pero no simplista.

Aunque parecen líneas y materiales sencillos, constituyen una combinación perfecta de funcionalidad y estética.

Al prescindir de los colores llamativos que puedan distraer, el diseño se centra en los contornos de los objetos, sus texturas y en la sensación de tridimensionalidad que generan la luz y la sombra.

La cocina, aunque de un gris frío y sobrio, se equilibra con el característico patrón de la mesa.

El baño cuenta con una separación clara entre zonas secas y húmedas; una pintura de tono vivo, insertada en un estilo blanco y minimalista, resalta y aporta un toque especial.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo moderno. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios!



