Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo wabi‑sabi con tonos cremosos. ¡Acompañemos al editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El recibidor no requiere demasiado espacio de almacenaje; lo que importa es la exquisitez y la amplitud. Un espejo irregular, lleno de sentido artístico, se convierte en un destacado elemento decorativo sobre la pared. Un mueble suspendido a la pared sustituye al taburete para cambiarse los zapatos, mientras que una pared revestida con celosías de madera sirve para colgar abrigos cotidianos y ropa de estar en casa. Aunque parezca una disposición sencilla, cada elemento ha sido cuidadosamente planificado según las rutas de movimiento del propietario.


La esencia del estilo wabi‑sabi en el salón reside en crear en el hogar un paisaje amplio y despejado; allí, en el corazón de ese espacio, podemos sentir la brisa, contemplar el amanecer y el atardecer, y percibir cómo el tiempo fluye como una arena que se esfuma entre los dedos. En este entorno, cada acción adquiere un matiz poético, convirtiéndose en aquello que siempre hemos anhelado.

El fondo del televisor está concebido como un armario de almacenaje, donde se conjuga una belleza cruda y precisa. La crudeza se manifiesta en la inmensidad del revestimiento de madera, cargado de una tensión primordial; la precisión radica en la delicada división de proporciones, con celosías de madera que se extienden verticalmente en los huecos vacíos. En la parte inferior, un mueble de madera suspendido oculta los cables y tomas eléctricas, logrando así un espacio impecable y libre de desorden.

En el marco del estilo wabi‑sabi, que apuesta por la máxima simplicidad, la ausencia de una lámpara central resulta inevitable: un sistema lumínico que deja ver la luz pero no los objetos, proporcionando una iluminación uniforme similar a la luz natural, incluso durante la noche.

En el diseño del comedor, se combina la tendencia actual de integrar una isla con el área de comedor; sobre la isla se instalan tomas eléctricas con guías móviles para facilitar el uso de aparatos eléctricos.
La mesa y las sillas, elaboradas en madera natural y mimbre, reflejan un cuidadoso trabajo artesanal, transmitiendo en cada detalle la nobleza de la fabricación manual. Este espacio no solo permite disfrutar de las comidas, sino también compartir momentos de charla y relax con amigos; no es necesario que cada día sea perfecto, sino que, cuando llegue la alegría, podamos vivirlo plenamente.

El diseño abierto de la cocina facilita las tareas diarias y reduce la sensación de estrechez. Con una configuración en forma de U, se aprovecha al máximo el espacio disponible: el horno y el lavavajillas están empotrados en los muebles, mientras que el frigorífico de doble puerta se integra en un armario alto, permitiendo que hasta los espacios más reducidos cuenten con todo lo necesario.

Dado que el propietario posee una vasta colección de libros, el dormitorio secundario parece más bien una biblioteca. Colocando el teclado electrónico favorito del dueño, aquí puede tocar sin ser molestado en ningún momento. De día, es un programador que teclea frente a su ordenador; por la noche, se transforma en un elegante músico. Una buena casa sabe acoger las múltiples facetas de su habitante.

El dormitorio secundario, destinado principalmente al descanso y las reuniones, adopta el diseño japonés de tatami: los laterales albergan espacios de almacenaje, mientras que en el centro se colocan mesitas auxiliares y cojines, dando vida así a un auténtico “salón de té”. En medio de la agitada vida cotidiana, basta con reservar un rato para adentrarse en un “espacio de quietud”, cultivar la mente y el cuerpo con la esencia zen, y así poder disfrutar de una existencia plena y multifacética aun en una ciudad en constante desarrollo.

La estética wabi‑sabi se extiende por todo el baño, y este no es la excepción. Los azulejos que imitan el microcemento son un excelente material para crear baños con estilo wabi‑sabi; aunque no logran la misma hermeticidad que el propio microcemento, el uso de grandes baldosas colocadas en una sola pieza y juntas de color coordinado permite obtener un efecto similar, siendo además más prácticos y ofreciendo una mejor relación calidad‑precio.


Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo wabi‑sabi. ¡Si les ha gustado, no duden en dejar sus comentarios para interactuar con el equipo de BOSNIE!

