Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
El salón es un espacio que combina la comunicación y la independencia: la anfitriona puede leer un libro aquí, y los niños también pueden mostrar sus juguetes a la familia o a los clientes. Las risas de los niños resuenan por todo el salón; vivir ya no es simplemente “alojarse”, sino convertirse en un espacio íntimo donde se alberga la felicidad de toda la familia.

Por la mañana, la suave luz del sol atraviesa el verdor y se filtra en la habitación; basta estirarse para comenzar el día lleno de energía. Con amplias zonas iluminadas que reciben plenamente la luz solar, disfrutamos plácidamente de la brisa y del sol, compartiendo momentos felices con la familia.

En el dormitorio, se ha instalado un dispensador de agua cerca de la cabecera; así, cuando el bebé necesite tomar leche durante la noche, la madre no tendrá que levantarse para ir a la cocina a prepararla, sino que podrá hacerlo directamente desde el dormitorio, lo que le permitirá descansar más y le brindará mayor comodidad.

La cocina no es solo una zona de cocción, sino también el “escenario” de la señora; una distribución adecuada de los flujos permite que ella prepare los alimentos sin tener que desplazarse largas distancias.

El baño mantiene la paleta de colores principal del espacio, diferenciando las tonalidades claras y oscuras. En conjunto, resulta limpio y ordenado, impecablemente pulcro.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo nórdico. Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios e interactuar con nosotros en la sección de comentarios.



