Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
Todo el salón sigue manteniendo un tono fresco de madera natural en blanco, combinado con un sofá de dos plazas en gris claro, una sencilla alfombra de algodón y lino, y una creativa mesita de centro de madera, creando un ambiente cálido, relajante y cómodo.

El comedor ha ganado mucha amplitud; el suelo de madera y la mesa con sus sillas aportan un ambiente muy informal y acogedor para las comidas.

Sin diseños especialmente recargados, todo resulta sumamente cómodo. Las puertas correderas de vidrio permiten aislar eficazmente los olores y humos de la cocina.

La cocina se ha transformado en un espacio amplio y luminoso. Su distribución en forma de L permite aprovechar al máximo el espacio.
En un lado se ha diseñado la zona de cocción, la de preparación y el fregadero, mientras que en el otro se han instalado prácticos muebles de almacenaje y estantes abiertos.

El baño cuenta con una distribución adecuada, con una separación clara entre zonas secas y húmedas. Detrás del inodoro, en la esquina, se ha añadido un armario de almacenaje para cubrir las necesidades de guardado diarias, además de una banqueta, lo cual resulta muy práctico y considerado.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!



