Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
La pared de color gris frío del salón, junto con el sofá amarillo cálido, crea un interesante contraste visual que aporta un toque destacado a este espacio.

El comedor adopta el blanco puro como base; una mesa negra de diseño sencillo combinada con sillas grises de acabado mate ofrece una sensación visual cómoda y a la vez moderna.

En la cocina cerrada, la olla de hierro esmaltada en blanco combina perfectamente con el ambiente; aunque no tiene recubrimiento, no se pega, y las espátulas de hierro y los estropajos metálicos pueden usarse sin restricciones, sin necesidad de manipularlos con cuidado. Además, la pequeña cacerola amarilla añade un toque de color al espacio.

El dormitorio utiliza un verde intenso para decorar el fondo de la cabecera, creando un ambiente tranquilo y misterioso que transmite una gran sensación de seguridad. En este entorno, parece que uno está sumergido en lo más profundo del bosque, en íntimo contacto con la naturaleza, logrando plenamente una atmósfera relajante y acogedora. Junto a la ventana, una guitarra acústica permite, en alguna noche, tocar suavemente y dejarse llevar por la melancolía, soñando con la vida.

En el baño, el mueble del lavabo está ubicado en el exterior, configurando así un área seca; aprovechando los pilares estructurales, se han creado espacios de almacenamiento para guardar pequeños objetos, manteniendo la encimera limpia y ordenada. Además, en lugar de optar por un mueble tradicional de madera, se ha utilizado una encimera de hormigón armado, que se une integralmente a la pared, ampliando así la sensación de continuidad y unidad del espacio.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!



