Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo cremoso; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El salón, con una paleta de tonos blancos y cremosos, favorecida por el estilo wabi‑sabi y la simplicidad, se convierte en el color principal del hogar; la luz del sol, al filtrarse a través de los ventanales de piso a techo, introduce calidez, como un caramelo de leche derretido que llena los espacios vacíos de la casa.


Tomando el pasillo como eje central, el salón‑comedor como punto de partida y el área central como núcleo, los distintos espacios funcionales se distribuyen siguiendo una configuración en forma de árbol.

El dormitorio, sereno y amplio, goza de una iluminación natural que proporciona una humedad adecuada.

La suite del dormitorio, además de contar con un amplio espacio, ofrece instalaciones completas y un recorrido interior bien pensado, convirtiéndose en el centro de la mejora del confort de todo el hogar.

La cocina: comer es una forma de expresar amor; cuando los hijos regresan a casa, es precisamente en la cocina donde reina la mayor animación.

El diseño de la mesa redonda refuerza la interacción entre los miembros de la familia, rompe la rigidez del orden espacial y hace que las comidas resulten aún más cómodas y placenteras.

El baño: una vida libre y plena, con el corazón abrazando montañas y ríos, está al alcance de todos; crece con libertad en cada instante de regreso a casa. He aquí el verdadero encanto del hogar.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo cremoso. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!

