Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo japonés; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El salón principal está principalmente revestido de madera; una de sus paredes está completamente ocupada por una librería, y no cuenta con una pared dedicada a la televisión, lo que probablemente responde a las necesidades del crecimiento de los niños.
Este gran armario resulta muy práctico para guardar objetos y, además, aporta un efecto decorativo; algunos pequeños adornos están diseñados con mucha originalidad y, combinados con adecuadas plantas verdes, dotan al salón de un marcado aire cultural.


El comedor y el salón están separados mediante un pequeño tabique de madera, de diseño calado, lo que crea una sensación de espacio semiabierto: ambos ambientes quedan delimitados pero sin resultar estrechos ni cerrados.

La cocina adopta un diseño empotrado, integrando varios electrodomésticos dentro de los muebles; además, las puertas son correderas, lo que permite ahorrar considerablemente espacio y conferir a la cocina una apariencia amplia y ordenada.

En la pared del dormitorio principal se ha utilizado el color azul, una tonalidad que transmite inmediatamente tranquilidad. El espacio total del dormitorio no es especialmente reducido, y los enchufes instalados en la pared están dispuestos de manera conveniente, facilitando la carga de dispositivos electrónicos.

El baño cuenta con un amplio espacio; incluso tras instalar la bañera, no resulta abarrotado. En particular, la zona de ducha, además de la bañera, incluye una cabina independiente, lo que hace más cómodo el momento de la ducha.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral de estilo japonés. Si te ha gustado, ¡no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!



