Una cocina blanca minimalista, con estos sencillos consejos, lucirá estética y será fácil de mantener. Al optar por el blanco como color principal, la estancia parecerá más amplia; además, este tono es muy práctico: cualquier mancha se nota al instante y basta con un rápido repaso para dejarla impecable. Adoptar una cocina abierta reforzará la conexión con el salón, creando una sensación de mayor amplitud visual. No te preocupes por los humos y las grasas: elige una buena campana extractora y limpia con regularidad; así, cada día estará impecable y tu estado de ánimo, mucho más agradable. En cuanto a los electrodomésticos, planifica su elección desde el inicio de la fabricación de los muebles y reserva los espacios adecuadamente; integra el frigorífico, la campana y el horno‑vapor‑microondas en el mobiliario, evitando aparatos que sobresalgan y desmejoren la estética del espacio.









