El espacio adopta un diseño minimalista que realza la belleza de alta calidad del neochino; el tono madera predomina, integrando técnicas artesanales tradicionales chinas con elementos contemporáneos. La celosía que separa la sala de estar de la zona de té no cierra por completo el ambiente, permitiendo distinguir los espacios sin bloquear por completo la luz natural. Las delicadas composiciones florales y los textiles suaves aportan al hogar una atmósfera natural y sofisticada. El neochino minimalista no es solo un estilo, sino también una expresión del modo de vida de quienes lo habitan.







