Este caso presenta un proyecto de diseño de toda la vivienda en estilo retro. ¡Acompañemos a la editora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El salón abandona la tradicional textura clásica y pesada, integrando elementos modernos, sencillos y refinados; los colores son limpios y confortables, a los que se añaden toques de un azul sofisticado como acento, logrando así un espacio de estar‑comedor simple, elegante y a la vez moderno y de moda.

En el comedor, una pequeña pero exquisita isla en tono índigo realza el ambiente del salón‑comedor, elevando el nivel estético del hogar.


Aunque la cocina sea pequeña, en ella todo gira en torno a la unión familiar.
El diseño de ventana en la cocina no solo aumenta la iluminación natural, sino que también fomenta la interacción con el salón‑comedor, reforzando la sensación de calidez y convivencia en el hogar; además, la cocina abierta no solo ofrece una mayor amplitud visual, sino que también amplía el área disponible, liberando espacio para el refrigerador.

En el dormitorio principal, el blanco actúa como color base, proporcionando una atmósfera pura y luminosa; mientras tanto, el cálido tono anaranjado evoca el sol radiante del invierno, brillante y acogedor.

En el baño, el diseñador ha remodelado el pasillo para incorporar un lavabo exterior y armarios de almacenamiento, aumentando así la capacidad de organización y optimizando el uso del espacio.

Vidrio iridiscente, lleno de encanto y misterio, colores saturados y los clásicos azulejos blancos y negros con motivos romboidales, combinados con accesorios metálicos de vanguardia, dan al conjunto de la vivienda un aire retro‑moderno que se percibe en cada rincón.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo retro. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con la editora de BOSNIE!

