Este caso presenta un proyecto de diseño integral del hogar en estilo moderno y minimalista. ¡Acompáñenos, de la mano del equipo de BOSNIE, para descubrir este proyecto!
La luz y la sombra del salón se derraman sobre un espacio dominado por tonos crema, como si se le aplicara al interior un suave filtro. La delicada y sinuosa curva que configura el escenario de la vida define, a partir de la percepción humana, la textura y la calidez del espacio.

Las aberturas de las puertas se adornan con curvas y arcos que, guiados por su propia curvatura, permiten una transición natural entre los distintos ambientes. El diseño de líneas curvas se prolonga en la pared del televisor, destacando en los detalles la sofisticada atmósfera del espacio.

El dormitorio principal constituye un refugio de serenidad; un vestidor abierto, delimitado por armarios que funcionan como muros, optimiza la funcionalidad de almacenaje y mejora el estilo de vida de sus habitantes.
Tras integrar parcialmente el balcón en el dormitorio, la transición entre el extremo de la cama y el balcón también se resuelve mediante superficies curvas; bajo esa apariencia visual, se revela la estética y la tensión plástica del espacio.

En el cuarto de la niña, se ha diseñado una tatami a medida junto a la pared, aumentando de manera ingeniosa las zonas de almacenaje y dejando más espacio libre para el juego y la actividad de la pequeña. La pared de fondo está revestida con un suave tapizado en tono naranja claro, que introduce una interesante textura dentro de una fachada sobria y contenida.

Por debajo del cabezal de la cama, se han dispuesto elementos de madera, difundiendo una cálida sensación que recorre todo el dormitorio. La pared de fondo asume también la función de cabecera; con un lenguaje formal sencillo, propone un modo de vida más minimalista, haciendo eco de la filosofía de “desapego y liberación” del propietario.

La isla de cocina en forma de L, combinada con una larga mesa de comedor, organiza de manera fluida los flujos de trabajo entre la preparación y la comida. En la pared trasera del comedor, se han instalado armarios de almacenaje a medida, que integran el frigorífico, el vaporizador y el horno, centrándose en una cuidada atención humanizada.
Al mismo tiempo que se amplía la libertad de uso del espacio de cocina‑comedor, se crea un sentido de ritual cotidiano, impregnado de afecto humano.
Se han unificado dos habitaciones, configurando la zona de cocina‑comedor como un espacio abierto.

El baño pone especial énfasis en la calidad percibida del espacio. Tras demoler la ventana original, se ha ampliado su superficie. Las áreas secas y húmedas están separadas por cristales transparentes, lo que garantiza una óptima iluminación natural y evita la acumulación de agua durante la ducha. El mueble‑espejo se extiende, utilizando materiales adecuados para generar una interacción visual entre lo real y lo virtual, integrando funcionalidad y estética en un solo conjunto.

Hasta aquí nuestra presentación del proyecto de diseño integral en estilo moderno y minimalista. Si te ha gustado, ¡no dudes en dejarnos un comentario y compartir tu opinión con el equipo de BOSNIE!

