En todo el hogar se ha optado por el tono madera de nogal como color principal, combinado con blancos cremosos y grises claros —tonos neutros y suaves—, para crear un ambiente fresco y delicado. La decoración incluye pinturas de inspiración tradicional y piezas artísticas que aportan profundidad y riqueza al espacio. Líneas sencillas, detalles curvos y vetas de mármol, junto con obras de arte en tinta, dan lugar a una fusión armoniosa entre la estética oriental y el lujo contemporáneo; el ambiente resulta amplio y luminoso, impregnado de una elegante sofisticación.








