Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo chino; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
La celosía, apenas visible en el salón, no solo aporta un toque de misterio al espacio, sino que también despliega una belleza llena de matices, entre lo antiguo y lo contemporáneo. Expresa la fusión del modernismo con la cultura oriental: lejos de resultar pesado, transmite una profunda búsqueda por volver a lo sencillo y auténtico.


El sofá de cuero color beige y la alfombra de lino se complementan a la perfección, integrándose armoniosamente en el ambiente. La suave luz natural, al filtrarse a través de los ventanales, dibuja sombras y reflejos sobre el mural en tinta que, como broche final, realza aún más la obra, dotando de mayor viveza y volumen a la pintura de montañas continuas. Como pared de fondo del sofá, este elemento ilumina todo el espacio y define claramente el carácter del lugar.

En el dormitorio, un espacio blanco limpio y esencial, una caligrafía o pintura llama la atención, conferiendo al conjunto un aire elegante sin renunciar a la modernidad. Dejemos atrás el estrés y disfrutemos del ritmo pausado de la vida.

El dormitorio principal combina el blanco con la madera natural, creando una paleta cromática armoniosa y acogedora. La cabecera recubierta íntegramente de madera tono nogal, junto con el mural en tinta situado en la pared diagonal, constituyen verdaderos puntos destacados, resaltando la poética belleza de esta composición y elevando el nivel estético del entorno.

La cocina semiabierta garantiza un amplio espacio para moverse con comodidad.

El espejo redondo del baño aporta una suavidad especial al conjunto.

En el comedor, la mesa cuadrada acompañada de sillas redondas simboliza la sabiduría oriental de equilibrar lo recto y lo circular en la convivencia; mientras tanto, los muebles de madera natural transmiten calidez y confort, y aun eligiendo un tono café intenso, no generan sensación de pesadez, sino más bien un ambiente sereno y tranquilo.

Se dice que quienes aman el lino son personas con gran sensibilidad; la combinación de la mantelería aporta una atmósfera pura, natural y sencilla, capaz de calmar la inquietud y el nerviosismo.

Al entrar en la vivienda, lo primero que salta a la vista es un mural en tinta que dialoga con las paredes blancas, evocando la poética imagen de Yang Wanli: “El manantial calla, guardando con ternura el fino chorro; la sombra de los árboles baña el agua, amando la dulce claridad del sol”. Sobre una pequeña consola de madera reposa un jarrón de porcelana blanca, adornado con ramas de flor de loto; así, tranquilidad y delicadeza se funden en un único instante, como si se tratara de un poema conciso, donde se percibe en cada rincón una aura de pureza y elegancia, con fragancia que emana sin necesidad de flores.

Hasta aquí nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo chino. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar un comentario y compartir tu opinión con el equipo de BOSNIE!



