El amplio salón transversal, con su despliegue de espacios generosos, rompe las limitaciones de la configuración espacial tradicional, uniendo el salón y el comedor en una misma línea horizontal. La luz del sol entra sin reservas, iluminando todo el ambiente y otorgándole luminosidad y amplitud.

La distribución abierta elimina la rigidez de los espacios funcionales, garantizando al mismo tiempo la independencia de cada área y fomentando la interacción entre todos los miembros de la familia. Ya sea disfrutando de una película en el salón o saboreando un exquisito plato en el comedor, se percibe la compañía y el calor humano de quienes nos rodean.








