Este caso presenta un proyecto de diseño de toda la casa en estilo minimalista. ¡Acompañemos a la editora de BOSNIE para conocerlo en detalle!

El espacio en su conjunto transmite una sensación cálida y minimalista, con una paleta de colores básicamente dominada por el gris, a la que se añaden algunos muebles de tonos más vivos. Resulta sencillo y amable, sin perder solidez, y al mismo tiempo presenta una clara jerarquía de planos.

Para la pared del fondo del televisor se optó por una combinación de colores complementarios —azul y naranja—, matizados con grises, logrando así una armonía cromática en todo el ambiente y un efecto sumamente agradable.
Se eligió el clásico contraste entre blanco, negro y gris; el dormitorio se rige principalmente por el gris, mientras que las mesas, sillas y accesorios en negro aportan toques de color, y los paneles de madera junto con los espejos realzan la sensación de amplitud espacial.

En el dormitorio principal, la combinación de colores resulta muy llamativa: la pared de fondo en tono amarillo rompe la monotonía del ambiente, manteniendo una paleta armónica y uniforme, lo que genera una gran sensación de confort.

En el cuarto del niño se recurrió a una combinación de colores contrastantes para lograr un impacto visual marcado; el armario, de color blanco, se integra perfectamente con el conjunto, creando una atmósfera cromática unificada y armoniosa.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño de toda la casa en estilo minimalista. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejar vuestro comentario y participar en la conversación con la editora de BOSNIE!



