Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo europeo‑moderno. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
Desde el salón se observa el recibidor: el suelo está revestido con baldosas de imitación antigua, en tonos muy suaves que aportan un aire retro y acogedor, generando una sensación de calidez y cercanía; además, combina perfectamente con el color de la puerta. A ambos lados del pasillo se han instalado un espejo de cuerpo entero y un zapatero, cubriendo así algunas necesidades básicas de la vida cotidiana.

Al entrar, girando hacia la izquierda se encuentran el comedor y el salón. El techo cuadrado en forma de “U” resulta especialmente imponente y a la vez aporta gran riqueza de niveles. Para delimitar las distintas áreas funcionales, el suelo del comedor ha sido revestido con azulejos de colores diferentes, logrando visualmente una separación clara entre los espacios. En el pasillo también se ha instalado una cómoda con cajones, ideal tanto para decorar como para guardar objetos, lo que enriquece la sensación espacial y evita la monotonía.

En el comedor, la mesa y las sillas de madera de nogal transmiten una naturalidad y sencillez propias del estilo americano, con ese toque nostálgico y hogareño característico. Combinadas con mantelerías, tablas transparentes y flores frescas, crean un ambiente de cena cálido y sumamente confortable. En la pared trasera, se han aplicado molduras de yeso para darle forma, y un espejo decorativo en forma de sol adorna la superficie vacía, otorgando un aspecto original y estético. Además, junto a la pared se ha diseñado un mueble auxiliar para el comedor, con puertas de vidrio, puertas cerradas y una zona central abierta, que combina funciones de exposición y almacenamiento, protegiendo al mismo tiempo del polvo, siendo a la vez práctico y vistoso.

La pared de fondo del salón continúa desde el comedor: primero se le ha dado forma con molduras de yeso, resaltando líneas y profundidad, y luego se ha pintado con esmaltes blancos y café con leche, logrando un efecto limpio y acogedor; la combinación de estos dos tonos resulta realmente hermosa. La selección de mobiliario también es muy cuidada: el sofá, la mesa de centro, las mesitas auxiliares y el mueble de televisión siguen una paleta predominantemente marrón, sobria y serena; mientras que dos sillones individuales en tonos blanco lechoso armonizan con el color del suelo, aportando luminosidad y claridad. Los cojines azules, por su parte, complementan el tono de las cortinas, ofreciendo una atmósfera pura y fresca. En conjunto, la paleta de colores juega con luces y sombras, logrando una armonía perfecta.

La pared de la televisión también ha sido pintada y decorada con molduras de yeso, luciendo especialmente bella y acogedora, en perfecta sintonía con la pared opuesta donde se encuentra el sofá. El mueble de televisión en madera de nogal negro desprende un encanto antiguo y auténtico, con un carácter natural y rústico que transmite una sensación de grandeza. Sus puertas de vidrio son muy transparentes, facilitando la búsqueda de objetos y evitando la entrada de polvo. A ambos lados se han dispuesto plantas verdes y arreglos florales, añadiendo toques de frescura y embelleciendo el ambiente.

El dormitorio principal cuenta con un techo suspendido y aire acondicionado central, lo que le confiere un aspecto amplio y elegante. La pared de fondo sobre la cabecera está pintada con una tonalidad de látex café con leche, que, junto con la cama de madera, crea un ambiente de sueño natural y acogedor. El armario a medida destaca por su excelente calidad y acabados; sus puertas blancas combinadas con tiradores negros aportan un estilo sencillo, pero a la vez sobrio y ordenado.


En el estudio, ambas paredes han sido equipadas con armarios a medida: a la izquierda de la entrada se ha diseñado una combinación de espacios abiertos y cerrados; la parte superior alberga libros de uso frecuente, cumpliendo la función de estantería e incluyendo algunos objetos decorativos, mientras que la parte inferior sirve para guardar pequeños accesorios. Por su parte, el armario situado a la derecha adopta una forma en L, dejando libre un espacio para colocar un sofá, ideal para descansar. Además, aprovechando la repisa de la ventana, se ha creado un escritorio suspendido que no ocupa espacio alguno, resultando a la vez estético y funcional.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo europeo‑moderno. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!

