Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
El amarillo vivo y el azul, al primer vistazo, aunque ambos colores son muy intensos, no resultan estridentes, sino que realzan aún más la vivacidad y la modernidad del espacio.
El comedor también utiliza ampliamente los colores azul y amarillo, en sintonía con el tema del salón; la mesa redonda, ni demasiado grande ni demasiado pequeña, acomoda perfectamente a cuatro o cinco personas, y el gran ventanal proporciona una excelente iluminación.

Las paredes parcialmente revestidas de algodón, los armarios de almacenaje en tonos azul y blanco, así como la ropa de cama en azul. Todo ello responde a un mismo concepto: el suelo de madera natural aporta una atmósfera de serenidad.

La combinación de accesorios sobre la cabecera de la cama es precisamente la expresión del estilo de vida. Los murales que cubren toda la pared revelan la naturaleza juguetona de los niños, mientras que la cabecera funciona como armario, práctico para guardar y sacar objetos cotidianos; el llamativo color amarillo alegra el ánimo al verlo.

El salón-comedor también mantiene cierta separación, con una distribución clara; la pared de fondo en tono beige, junto con cuadros cuidadosamente seleccionados, confiere a todo el espacio un aire refinado y elegante.

Cada rincón libre de la casa también es símbolo de confort.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!



