Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo neochino. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
Al entrar por la puerta, al no contar con un recibidor, se accede directamente y, a la izquierda, se encuentra el salón. Al abrir la puerta de entrada, lo primero que llama la atención es la pared del televisor; para lograr una superficie más lisa, se utilizó una base de tablero de 9 mm, sobre la cual se colocaron paneles decorativos, complementados por un amplio mural en el centro, lo que confiere un aire elegante y sobrio.

Desde este punto de vista, situado entre el salón y el comedor, aunque podría considerarse parte del espacio de entrada, no presenta ninguna característica propia de un recibidor; por ahora, lo denominaremos simplemente “recibidor”.

Desde la cocina, mirando hacia el comedor, a la izquierda se encuentra un zapatero que llega hasta el techo, mientras que a la derecha hay una vitrina para vinos también de altura total. En el centro, una lámpara colgante rectangular completa el conjunto, armonizando con la larga mesa rectangular. Tanto la vitrina como el zapatero incorporan tiras de iluminación oculta, lo que eleva notablemente el nivel estético de todo el comedor.

El dormitorio principal sigue un tratamiento similar al del recibidor: la composición del fondo y el espejo tocador están integrados, otorgando una mayor cohesión visual. Dentro del marco, se ha colocado un gran mural dividido en tres partes, lo que aporta mayor profundidad y volumen. En el extremo de la cama, una amplia armario sin tiradores, al que se le han añadido varios compartimentos abiertos sin puertas, para evitar que resulte demasiado rígido y darle un aspecto más dinámico y rico.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo neochino. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios!

