Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
Al empujar suavemente la puerta, desde el momento en que entras en casa comienza un encuentro perfecto con la vida. El armario de esquina del vestíbulo cuida con esmero a quien regresa: ofrece espacio para guardar objetos y facilita el cambio de ropa de manera cómoda y atenta; además, una delicada iluminación sensorial crea un ambiente acogedor, mientras todo el espacio se envuelve en una sensación limpia y fresca.

En el salón, la luz del mediodía se filtra a través de las cortinas de gasa, inundando este hogar bautizado con el nombre de la romanticidad. Los habitantes se sumergen en la sencilla cotidianidad que dibujan las sombras y los destellos de la luz. El diseñador reajusta las líneas del espacio, desgranando poco a poco un tono cremoso, cálido y reconfortante, sobre la base moderna y minimalista, atenuando los contrastes visuales y cubriendo todo con sutiles matices de blanco cálido, realzados por toques de madera, para dar forma a un estilo dulce pero no empalagoso, suave y armonioso.


La cocina también cuenta con una isla en forma de U, lo que aumenta la superficie útil de la encimera.

En el dormitorio principal no se adquirió una cama tradicional; en su lugar, se optó por una gran plataforma de madera natural sobre la que basta colocar un colchón. El panel trasero de la cabecera está revestido en el mismo tono de madera, armonizando así con el material y la paleta cromática generales. En la parte superior, se emplearon paneles ondulados para aportar dinamismo a las líneas espaciales, al tiempo que mantienen el dormitorio ordenado y organizado.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo nórdico. ¡A quienes les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el editor de BOSNIE!

