Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
La sala, como espacio común, cuenta con una zona de descanso junto al sofá en el lado derecho y un área de comedor en el izquierdo. La altura de los techos no es muy elevada, por lo que se ha optado por una iluminación sin luz principal, utilizando focos empotrados a la vista. La pared de fondo del salón está revestida con tonos morandi de baja saturación, que ayudan a delimitar los distintos ámbitos del espacio.

La paleta cromática predominante es clara y luminosa, complementada con piezas de mobiliario en tonos oscuros para dotar al ambiente de mayor riqueza.

En la habitación infantil se ha diseñado un pequeño escritorio independiente, ideal para leer y estudiar sin interrupciones.

Teniendo en cuenta que los padres suelen venir a pasar alguna temporada y no queriendo que esta estancia quedara ociosa, se instaló una cama abatible a medida. De este modo, durante el día el espacio funciona como taller artesanal de la dueña de casa. Mientras el esposo permanece en la sala y el hijo en el estudio, ella trabaja aquí, sin interferir en la actividad de los demás.

La cocina, de estilo semipenetrable, permite cocinar mientras se mantiene una comunicación fluida con el resto de la vivienda.

El baño combina blanco y negro, ofreciendo un diseño sencillo, limpio y atemporal.

En uno de los lados del comedor se han creado dos pequeños recintos abiertos mediante un muro sólido: uno alberga una barra de bebidas, asumiendo parte de las funciones de la cocina, mientras que el otro acoge una vitrina‑aparador que cumple una función de almacenaje y exhibición, además de resultar estéticamente atractiva.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo nórdico. ¡A quienes les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el editor de BOSNIE!



