Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
El salón se presenta sobre una base blanca, sencilla y sobria; aunque carece de diseños excesivamente complejos, revela un carácter suave y tranquilo, devolviendo al hogar su esencia cálida y acogedora. La luz del sol y el verdor de los árboles del exterior se dejan entrar en el interior, convirtiéndose en un auténtico cuadro natural.

El comedor, como vínculo entre el salón y la cocina, establece una relación espacial llena de dinamismo y belleza, dando lugar a un espacio funcional ordenado y con gran calidad.

El tono gris de la cocina, combinado con la textura natural del mármol, prolonga el estilo general del ambiente; el humo y el aroma de las preparaciones se extienden desde la cocina, donde día tras día se llevan a cabo las tareas de freír, cocer al vapor y hervir, llenando de expectativa a todos los miembros de la familia.

El dormitorio principal presenta líneas fluidas y una excelente iluminación; el diseñador ha aplicado la “resta espacial” para romper la monotonía de un diseño estático. El sistema de puertas correderas en la cabecera amplía al máximo la sensación de amplitud, generando así una rítmica armonía en el espacio.

El segundo dormitorio es un espacio en tonos grises y azulados, de una simplicidad extrema; sus colores naturales, combinados con ropa de cama suave y acogedora, se complementan perfectamente, permitiendo a los habitantes dejar atrás el cansancio del día a día.

El baño cuenta con amplios espacios de almacenaje; las dimensiones del área son justas para alojar una bañera de 1,3 m, una ducha de 1,4 x 0,9 y un amplio lavabo, facilitando que los propietarios puedan atender sus necesidades cotidianas de manera cómoda y adecuada.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!

