En este proyecto, la estética y el sentido del diseño de las áreas comunes se concentran en los revestimientos de las paredes, integrando materiales singulares como la piel de piedra, las vetas de madera y el metal dentro de una paleta cromática de estilo contemporáneo.

El salón amplía aún más el espacio disponible, permitiendo que los niños transiten libremente y creando para la familia un área de interacción íntima y sin barreras.


Un sencillo y limpio pasillo de madera se extiende hacia el interior hasta el espacio de vida; una chimenea instalada con precisión parece danzar junto a las suaves luces y sombras, otorgando a la casa una sensación vital que registra el paso del tiempo.

El cálido ambiente de madera abre el salón y el comedor entre sí, estableciendo una escala acogedora que conecta la calidez de los miembros de la familia. La isla funciona también como encimera de cocina, permitiendo combinar tanto la cocina occidental como la oriental, así como disfrutar de cafés y vinos, liberando así el máximo espacio para una experiencia gastronómica plena.

A través de la disposición de líneas, construimos una sensación de orden sereno; un pequeño toque de madera natural, cálida y suave, armoniza los colores de la vivienda y eleva con sutileza la temperatura general del espacio.




