Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo moderno; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
El trazo espacial de la decoración llega hasta el dormitorio principal, donde se eleva hacia arriba para dar paso a un sencillo techo de madera y desciende hacia abajo en forma de suelo de piedra en tono rosa claro; los amplios materiales, sin artificios, combinados con dos grandes ventanales que van del piso al techo, permiten que la vista fluya libremente entre el interior y el exterior. La madera y la piedra, como elementos clave del espacio, también envuelven esa sensación de estabilidad indispensable para un sueño reparador, haciendo posible recostarse sobre la cama bajo la intensa luz natural que se filtra por las amplias ventanas, disfrutando de una placentera siesta vespertina.

La profunda experiencia en diseño permite que la esencia zen no se limite a los símbolos imaginarios propios del estilo chino; por ello, en esta ocasión se ha optado por una base sencilla y delicada de madera y piedra naturales, bañada por una iluminación cálida e inagotable, conformando así una atmósfera espacial pura y sin superfluidades.

El segundo dormitorio combina tonos cálidos de marrón con amplias zonas de colores fríos, creando un ambiente espacial suave y relajante. Los textiles y accesorios, mediante el juego de diversos materiales, elementos y signos, enriquecen conjuntamente la jerarquía y la expresividad del espacio.

El baño, de forma alargada, retoma el lenguaje natural del área común y supera las antiguas limitaciones espaciales: en uno de sus laterales se dispone una hilera ordenada de ventanas que abren completamente el espacio, ofreciendo una perspectiva inédita y privilegiada dentro del hogar.

Al entrar en el salón, cuyo suelo está revestido de mármol gris con vetas, los amplios ventanales del piso al techo dejan entrar una luz solar plena, haciendo resaltar poco a poco los sutiles detalles de los tonos grises y blancos del interior, mientras que la pared principal del televisor se integra perfectamente con el suelo, utilizando una piedra de idéntica tonalidad para generar una sensación de extensión lateral.

De aspecto limpio y sobrio, el salón transmite una elegancia artística refinada, condensando la riqueza cultural y el espíritu moderno de la ciudad, reafirmando el encanto urbano contemporáneo, vanguardista y a la vez clásico.

Llegamos al comedor, que goza de una vista panorámica sobre las aguas; sus dos grandes ventanales abiertos permiten que, incluso durante el día sin necesidad de encender la luz, el espacio permanezca lleno de claridad, mientras que el ambiente va adquiriendo distintos matices según el tiempo, ya sea sol o lluvia. Al dirigir la mirada paralelamente a lo largo de la mesa y la barra, el cálido suelo de madera en tonos marrones claros se extiende hasta la pared, convirtiéndose en un diseño funcional integrado que incluye horno y armarios, logrando una perfecta armonía entre las necesidades culinarias y la estética global.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo moderno. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios!

