Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo moderno‑europeo; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
La luz del atardecer se derrama en el salón; a través de las delicadas y suaves cortinas de gasa, la interacción entre luces y sombras varía según las estaciones. Cuando los rayos de sol caen sobre el paisaje vegetal del balcón, el tono sereno y fresco del gris claro establece el ambiente del espacio: una taza de café relajante, una pantalla proyectando nuestra película favorita… así es la vida y también nuestros sueños.

Al entrar en el vestíbulo, el comedor se revela como el primer escenario que captura la mirada: metal y piedra conforman la mesa, donde la sencillez y firmeza de la piedra, combinadas con la plenitud y redondez del metal, confieren al espacio un carácter elegante y singular. Las puertas blancas, de líneas limpias, junto con una amplia encimera multifuncional, no solo responden a las necesidades de almacenamiento de la familia, sino que también ofrecen una composición armónica y visual desde el momento de entrar.

En la cocina cerrada, dos grandes puertas correderas de vidrio potencian la conexión visual entre la cocina y el comedor. Cuando las ollas y los utensilios chocan entre sí, parecen narrar las risas y alegrías de la vida cotidiana; durante las fiestas y reuniones familiares, los abundantes y humeantes banquetes toman forma en este espacio, caracterizado por sus gabinetes azul grisáceos y las paredes revestidas de ladrillos blancos.

En el dormitorio, el blanco cremoso y el gris azulado marcan la paleta cromática del ambiente. La cama de matrimonio, con elementos de lujo sutil y un colchón sumamente cómodo, recarga las energías tras una jornada laboral agotadora. El alféizar de la ventana se convierte en un rincón ideal para conversar antes de dormir, compartir momentos con los hijos o simplemente descansar. Un pequeño tocador, aprovechando el espacio del alféizar, resulta muy práctico, mientras que las lámparas colgantes y la pequeña lámpara de escritorio proporcionan la iluminación perfecta para leer antes de acostarse.

El baño adopta un esquema de color blanco como eje principal, complementado por herrajes negros mate y molduras en los separadores, logrando una atmósfera minimalista y ordenada en blanco y negro. El inodoro suspendido, de diseño refinado y compacto, amplía visualmente el espacio reducido. El lavamanos integrado, extendido hasta el tanque del inodoro, maximiza el uso del área de trabajo y crea una sensación de continuidad visual. Además, el toallero eléctrico resuelve eficazmente la humedad propia de la temporada lluviosa en Shenzhen, manteniendo las toallas secas y confortables.

En el cuarto infantil, las puertas del armario y el respaldo de la cama comparten el mismo diseño, asegurando una unidad visual desde la entrada y al mismo tiempo brindando apoyo al cabezal de la cama. La cama tipo tatami, integrada con el alféizar de la ventana, libera al máximo el espacio disponible en el suelo, mientras que el mueble bajo junto a la cama facilita el acceso diario a objetos cotidianos y añade un toque decorativo. Una alfombra redonda, acompañada de un simpático y acogedor osito blanco, acompaña a los niños en cada dulce noche.

Hasta aquí nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo moderno. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios y participar en la conversación!

