Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
El salón sigue predominando el color gris, una tonalidad discreta que nunca falla. El gris, combinado con el blanco, aporta al ambiente una mayor sencillez y amplitud.

Junto a la pared de fondo del televisor se ha colocado una lámpara de araña bañada en oro, acompañada de un jarrón de flores doradas del mismo tono. La incorporación de elementos metálicos infunde al espacio una nueva vitalidad.

El salón y el dormitorio están separados por una partición de celosía de vidrio; esta solución transparente hace que el espacio parezca más aireado y amplía visualmente su percepción.
El sofá del salón es de un gris claro; combinado con cojines y una manta en tonos rosados, evita que el ambiente resulte demasiado frío. La mesa de centro presenta un diseño de dos alturas: una superficie negra sobre patas de madera de olmo, dispuestas de manera desigual y con gran estilo. La combinación de tonos cálidos y fríos confiere al conjunto una atmósfera relajante y armónica.
Flores secas de aspecto sobrio y elegante, románticas y llenas de encanto.

El comedor está integrado con el salón; una partición de vidrio con marco negro aporta textura, mientras que la mesa de comedor negra contrasta de forma original con las paredes blancas.

La cama del dormitorio principal es de color dorado y refleja un marcado estilo moderno. Aunque el espacio incorpora numerosos elementos metálicos, la combinación con tonos rosados y cortinas de gasa suaviza por completo el ambiente.

La cocina cuenta con una isla en forma de U, ofreciendo un amplio espacio de trabajo y una superficie de preparación extensa. Los azulejos del suelo son pequeños y decorados con motivos florales.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!

