Este caso presenta un proyecto de diseño de toda la vivienda en estilo minimalista. ¡Acompañemos a la redactora de BOSNIE para conocerlo en detalle!
En el recibidor, para un estilo moderno y minimalista, la organización es prioritaria a fin de mantener la limpieza y el orden del espacio.


El diseño del armario del salón se extiende desde el suelo hasta el techo, lo que no solo responde a las necesidades de almacenaje del propietario, sino que también alarga visualmente las líneas del espacio, haciendo que el salón parezca más amplio.

Las líneas rectas recorren el ambiente; un sencillo sofá gris en forma de L, combinado con una mesa de centro de madera natural, crea un estilo minimalista que brinda tranquilidad y comodidad al regresar a casa.

Un amplio suelo de madera con texturas y acabados cálidos y sutiles, aporta calidez y elegancia. El minimalismo del salón refleja una nueva manera de apreciar la vida, ofreciendo una sensación de serenidad que llega hasta lo más profundo del alma.

A un lado del salón se ha delimitado el área de comedor; la lámpara colgante sobre el comedor añade un toque retro en este espacio sencillo. Gracias a la aplicación de barniz y la instalación de paneles ecológicos, el mobiliario ha adquirido un nuevo aspecto.
Los armarios, alternando blanco y tonos de madera natural, funcionan tanto como espacio de almacenaje como como elemento decorativo en el recibidor, donde se pueden guardar zapatos, sombreros y bolsos. El toque blanco aporta ligereza y aire fresco al ambiente minimalista.

El baño se presenta limpio y seco en su conjunto; el suelo está revestido con baldosas impermeables, mientras que los tonos grises oscuro y claro se entrelazan y realzan mutuamente, creando un ambiente sencillo y renovador.

El dormitorio infantil, de estilo minimalista, invita a sentirse como si se entrara en una nube suave; al cerrar los ojos, el tiempo parece detenerse. La cama de madera natural, acompañada de mesitas de noche también de madera, junto con una ropa de cama sencilla, reflejan la búsqueda del propietario por lo simple y esencial.

La sala de estudio con tatami mantiene el carácter sencillo y elegante, incorporando funciones de almacenaje; además, puede servir como habitación de invitados cuando llegan visitas, y también como despacho. En ocasiones, es necesario trabajar desde casa, por lo que se diseñó un mueble‑tatami que combina espacios de almacenaje y estanterías, satisfaciendo así las necesidades actuales de vivienda y oficina.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo minimalista. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con la redactora de BOSNIE!



