Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El salón presenta amplios espacios en blanco, con colores limpios y naturales, volviendo a lo esencial.

Se optó por muebles de pequeño volumen, sencillos y suaves, que, al tiempo que realzan aún más la sensación de amplitud, otorgan una atmósfera más tierna y acogedora al entorno.

En el pasillo, el diseñador ha unificado la decoración del espacio, integrando el comedor y la cocina dentro del área de vida y creando una circulación clara y ordenada en la zona común.

La cocina y el comedor están separados por apenas un metro, lo que refleja una relación armoniosa entre las personas y la comida tras una jornada ajetreada.

El dormitorio principal ocupaba originalmente el lugar del salón; debido a la escasa iluminación, se construyó una pared divisoria con vidrio esmerilado.
Así, se deja entrar parte de la luz exterior mientras se preserva la privacidad del dormitorio. El tono general del dormitorio principal coincide con el de las áreas comunes, evitando adornos excesivos.

El segundo dormitorio con tatami está pensado como alojamiento temporal para padres o amigos, y cuenta con numerosos armarios de almacenaje.
De este modo, los objetos innecesarios y ociosos quedan completamente ocultos, sin llamar la atención.

Se incorporó la mitad del balcón a la zona del baño, añadiendo ducha, lavamanos y inodoro.
El diseño integral utiliza descarga mural, reduciendo los rincones difíciles de limpiar, mientras que el toque de madera natural contrarresta la sensación de frialdad que puede provocar el suelo gris del baño.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo nórdico. ¡A quienes les haya gustado, pueden dejar sus comentarios y participar en la conversación con el editor de BOSNIE!



