Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo wabi‑sabi ligero. ¡Acompáñenos a descubrirlo a continuación!
La pared de fondo del salón, con un diseño suspendido, permite diferenciar claramente el espacio del salón y el estudio, al tiempo que logra una perfecta integración entre ambos ambientes. Además, resuelve la característica del estilo “wabi‑sabi ligero” de evitar tratamientos materiales excesivamente elaborados en las paredes, tomando el diseño estructural como concepto principal.


El sofá de tela en tono blanco crema, con un acabado sencillo, ofrece una experiencia de asiento cómoda y relajante dentro de un espacio minimalista y suave. Las sillas de mimbre, con un tacto agradable, aportan un aire especialmente rústico y natural en este entorno delicado.

En el comedor, unas sencillas mesas y sillas reflejan a la perfección el estilo wabi‑sabi ligero.

La cocina es de tipo cerrado, con una isla en forma de L; el frigorífico está ubicado estratégicamente para mayor comodidad, mientras que los muebles de cocina predominan en tonos madera, armonizando perfectamente con el resto de la vivienda.

El dormitorio principal cuenta con un diseño suite: puertas, suelos y armarios en tonos madera, ofreciendo una atmósfera cálida y natural.

El baño es amplio y dispone de ducha, inodoro y lavabo; además, incorpora nichos en la pared que facilitan la limpieza. Los azulejos de pared y suelo presentan tonos cálidos, transmitiendo una sensación muy acogedora.

El estudio está equipado con un escritorio ideal para trabajar. Bajo la luz natural y suave del sol, leer, tomar una infusión o meditar se convierte en una experiencia placentera y única.


Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo wabi‑sabi ligero. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!

