Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo moderno y minimalista. ¡Acompáñenos a descubrirlo a continuación!
En el recibidor, una amplia extensión de baldosas de pizarra gris cubre el suelo; la paleta de grises claros aporta una textura elegante, combinada con un zapatero en tono blanco puro, lo que alivia la sensación de pesadez visual y otorga al espacio una apariencia limpia y luminosa.

En el salón, la superposición y conexión de distintos materiales amplían sutilmente la sensación de amplitud del espacio. El mármol blanco Carara, elegante y delicado, se utiliza como pared principal del televisor; su superficie lisa y pulida refleja la luz natural, creando, bajo la iluminación exterior, la impresión de un espejo profundo que añade profundidad al ambiente. Debajo de la pared del televisor, se dispone un mueble para equipos mediante una composición de volúmenes sólidos y vacíos, mientras que junto a la terraza se incorpora una vitrina decorativa, reforzando así la funcionalidad de almacenaje del salón.

En la zona de comedor y cocina, para lograr un equilibrio entre la isla central y la necesidad de contener los olores y humos, se adopta una distribución que separa los espacios interno y externo. Un armario de comedor pintado en negro ahumado configura una cocina cerrada, ocultando una puerta oculta que aporta orden y estética. La mesa de madera maciza, fabricada en una sola pieza, junto con la isla de Silestone, se integran mediante un diseño de niveles superpuestos, convirtiéndose en el eje central de las reuniones familiares.

El estudio conecta los ámbitos público y privado mediante un juego de superposiciones, transformando el pasillo —que suele ser un punto de transición entre actividades— en un espacio multifuncional que combina oficina y estudio. Las puertas corredizas de vidrio ahumado, al abrirse y cerrarse, regulan la profundidad visual, permitiendo vigilar fácilmente a los niños durante el día y, por la noche, ofrecer un refugio luminoso y seguro. En algunas zonas, una capa de yeso mate aplicada sobre la pared confiere al estudio un aire cálido y discreto.

En el dormitorio, la suave y discreta pintura malaya se despliega gradualmente a lo largo de la pared de cabecera, siguiendo las líneas del diseño. La pared está dividida en dos niveles: en la parte inferior, una mezcla de piedra artificial y cuero estirado resalta la contraposición entre texturas rígidas y flexibles, complementada por una banda lumínica que difumina suavemente la luz y crea un ambiente de descanso cómodo y libre.

En la habitación infantil, las vigas superiores están recubiertas con madera clara y cálida, mientras que en la parte inferior se instalan estantes que siguen la forma de las columnas, ampliando así el espacio de almacenaje. La pared trasera está revestida con espejos grises, que no solo ordenan las irregularidades de la superficie, sino que también liberan la sensación de opresión provocada por las vigas.

Por último, los otros dos baños continúan con la imponente presencia de piedras en tonos grises, mientras que las mesas de lavabo se diferencian mediante el uso de azulejos finos y hormigón pulido, realzando así la textura auténtica y sin artificios, que aporta una atmósfera armoniosa y sólida, lejos de cualquier sensación de desorden.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo moderno y minimalista. Si te ha gustado, ¡no dudes en dejarnos tus comentarios!



