Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo japonés; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
El salón combina la sobria madera de nogal con el vibrante latón, aportando textura y estilo.

Entre el salón y el comedor se ha optado por un diseño de techo suspendido que atenúa la presencia de las vigas, logrando así una delimitación espacial; ambos ambientes se integran mutuamente, pero mantienen su independencia. La paleta cromática predominante se compone de grises, blancos y maderas, mientras que varios cuadros decorativos contrarrestan la sencillez de las paredes y aportan un toque artístico y literario al área de estar y comedor.

El verde intenso en el fondo de la cabecera del dormitorio principal es un tono muy popular en los últimos años; combinado con el sólido color nogal, resulta aún más moderno que un verde puro. El calor de la madera y la frescura del verde equilibran perfectamente todo el espacio.

El vidrio iridiscente semitransparente funciona como separador: delimita los espacios, aporta una suave difusión luminosa y permite que la luz natural penetre; la rusticidad del nogal y la modernidad del vidrio iridiscente se funden armoniosamente.

La cocina presenta un ambiente minimalista en tonos blanco, negro y gris, simple y fresco.

El baño adopta la separación entre zonas secas y húmedas para optimizar su uso; entre el lavabo y la ducha se ha instalado una pequeña ventana de vidrio, lo que aumenta la iluminación natural en la zona húmeda.

En el comedor, la pared trasera del sofá está revestida con una tela de pared en tono gris claro que se extiende hasta el propio comedor; el balcón, una vez abierto, también cuenta con azulejos de pared en gris claro, lo que alarga visualmente el conjunto, libera en gran medida la luz natural y hace que el espacio parezca más amplio y luminoso.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo japonés. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tu comentario!

