Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo japonés; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
El salón-comedor presenta un diseño integrado que aporta mayor amplitud y luminosidad; la madera del suelo, colocada en forma de ensamblaje, crea una sensación de extensión visual, haciendo que el espacio parezca más amplio.

La pared del salón está pintada con una tonalidad gris azulada; el mobiliario de la zona del televisor es especialmente original: una pantalla de madera a media altura aumenta la entrada de luz natural y, combinada con unos muebles de almacenaje también en madera, confiere al conjunto una gran cohesión estética.

En el comedor se ha optado por un diseño asimétrico que combina una mesa y sillas de madera rústica con un banco y sillas individuales; tres lámparas colgantes blancas aportan un aire limpio y minimalista, creando un ambiente relajante y acogedor para las comidas.
El aparador junto a la cocina, acompañado de una planta de gran porte, conforma un rincón singular, práctico y estético; añadir vajilla delicada completa el encanto y aporta calidez al hogar.

En el dormitorio principal, la cama de madera a medida se integra de manera armónica con la mesita de noche, el panel protector de cabecera y el alféizar de la ventana, logrando un espacio ordenado, sencillo y de gran elegancia. Las paredes en tono gris azulado transmiten serenidad y tranquilidad, mientras que los amplios elementos de madera aportan calidez y confort al ambiente.

El dormitorio cuenta con vestidor y estudio; su clásica disposición en forma de L aprovecha eficientemente cada rincón. El alféizar de la ventana se ha transformado en escritorio, mientras que las otras dos paredes están equipadas con armarios, ofreciendo funcionalidad y un ambiente acogedor.

La habitación infantil, de dimensiones reducidas, incorpora un escritorio junto a la ventana que se extiende hasta la cabecera de la cama, cumpliendo así la función de mesita de noche; todo fluye de manera continua e integrada. Las grandes ventanas de vidrio garantizan una excelente iluminación natural, proporcionando luminosidad y confort.

La cocina adopta una distribución en forma de L, aprovechando perfectamente el estrecho espacio disponible. El suelo está revestido con baldosas geométricas, combinadas con pequeñas baldosas blancas en las paredes, creando un estilo sencillo y moderno, lleno de carácter.

El baño destaca por sus bonitas baldosas decorativas, frescas y naturales; la separación entre zonas secas y húmedas resulta tanto estética como práctica, y la instalación de luces tras el espejo realza aún más la luminosidad del espacio.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral de estilo japonés. Si te ha gustado, ¡no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!

