Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo americano. ¡Acompañemos a la editora de BOSNIE para descubrirlo juntos!
El recibidor es el primer espacio que se ve al entrar en casa; por ello, tanto si vivimos allí como cuando recibimos visitas, la sensación al cruzar su umbral suele ser placentera. Este es precisamente el propósito de decorar el recibidor. Por eso, su estilo debe armonizar con el salón; no hace falta exagerar en los adornos: basta con colocar un zapatero, un espejo de cuerpo entero y, quizá, un taburete para cambiarse los zapatos, lo que aumentará su funcionalidad.

La sala de estar no es muy amplia; se ha prescindido de la mesa de centro y se utiliza el sofá como separador entre el salón y el comedor. El suelo está cubierto por una alfombra, lo cual resulta muy creativo, mientras que el pavimento revestido con azulejos de imitación antigua aporta un encanto único propio del estilo americano.

En la decoración de los dormitorios, muchas personas suelen guardar la ropa en el armario, dejando la habitación vacía y despejada. Si el dormitorio es bastante amplio, se puede instalar un pequeño vestidor en un rincón para guardar aquellas prendas que no necesitan guardarse de inmediato; así, además de organizar la ropa por categorías, se aprovecha de manera adecuada el espacio disponible.

En el baño se ha implementado una separación clara entre zonas secas y húmedas; la ducha, el inodoro y el mueble del baño están dispuestos en línea recta. El mueble de color gris azulado dialoga con el resto del ambiente y, al incorporar elementos metálicos, adquiere aún más elegancia.

En el comedor se ha diseñado una zona de asientos integrados con armarios de almacenamiento; junto a la ventana se ha instalado un banco que permite disfrutar de las vistas exteriores durante las comidas, mientras que el frigorífico empotrado en la pared contribuye a lograr una mayor cohesión visual.

En la cocina se ha optado por una disposición lineal de los muebles combinada con una pequeña barra de desayuno. El suelo en tonos grises, junto con las puertas blancas, la encimera negra y los azulejos de mármol en las paredes, confieren a toda la estancia una notable sensación de profundidad y equilibrio.

El estudio moderno ya no es únicamente un lugar para estudiar; algunas personas prefieren instalar allí un ordenador, convirtiéndolo así en un espacio tanto de ocio y entretenimiento como de trabajo. Sin embargo, la iluminación de este tipo de ambientes no debería ser demasiado intensa, pues, con el tiempo, podría provocar fatiga visual y afectar la productividad.

Habitación infantil: los niños son naturalmente activos y juguetones, por lo que colores claros y vivos ayudan a mantenerles de buen humor. Los colores pueden influir positivamente en sus emociones, por lo que es fundamental elegir bien la combinación cromática; jamás deben emplearse tonos oscuros o apagados, ya que perjudican el desarrollo físico y mental del niño, así como la formación de su carácter.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo americano. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar con la editora de BOSNIE!



