Se trata de un estilo americano en el que, partiendo de una base funcional y limpia, el diseñador ha creado una experiencia perfecta dentro del hogar. Esperamos que este proyecto inspire a todos.
El salón se rige principalmente por tonos grises sofisticados; la mesa de centro y el mueble de televisión de madera, con sus tonos oscuros, aportan solidez al ambiente y elevan el nivel estético del espacio.

El sofá de estilo americano transmite tranquilidad y elegancia; complementado con cojines de terciopelo, invita a sumergirse en él.

No se ha establecido ninguna separación entre el salón y el comedor, manteniendo un espacio abierto y amplio para maximizar la sensación de amplitud visual.



En la cocina, las distintas zonas funcionales están dispuestas de manera ordenada y espaciosa; el esquema cromático en blanco, negro y gris se realza con azulejos de pared con motivos de mármol blanco, logrando un ambiente fresco y pulcro.

En el dormitorio principal, el suave tono bermellón se combina con los metales presentes en todo el espacio, y cada detalle refleja el exquisito gusto del propietario por una vida de alta calidad.
Las cortinas de terciopelo en tonos rosados y rojos, junto con la cama y la ropa de cama en blanco marfil, aportan inmediatamente mayor profundidad y textura al ambiente.

En el dormitorio infantil, la utilización de tatami no solo garantiza un amplio almacenamiento, sino que también añade un toque lúdico y tierno al espacio.
En un entorno limpio y ordenado, basta con incorporar algunos elementos decorativos adecuadamente dulces; además, el amplio uso del espacio en blanco deja a los niños un área libre para desarrollar su creatividad.


