Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo cremoso; ¡sigamos junto con el editor de BOSNIE para conocerlo en detalle!
Salón en tono té con leche, con un estilo cálido y perezoso; el lugar perfecto para quedarse en casa sin salir. Un sofá de tela en forma de L, de firmeza media, se sitúa junto a la pared; gracias a su zona de descanso, los fines de semana también podrás recostarte cómodamente para ver tus series favoritas. En el centro, sin mesa de café, se deja un amplio espacio donde se extiende una alfombra que juega con luces y sombras, creando un ambiente cómodo, sencillo y naturalmente desenfadado.


Junto al sofá, se ha instalado un armario empotrado que llega hasta el techo, evitando rincones difíciles de limpiar; su acabado impecable y blanco se integra con los muebles de tonos cálidos, aportando un toque fresco y elegante. En el lado más próximo al pasillo, las esquinas se han suavizado con curvas, otorgando un aire retro europeo; mientras tanto, en la parte adyacente a la pared, se ha dejado un espacio central abierto para colocar adornos y libros, añadiendo así un encanto hogareño y lleno de calidez.

El área del comedor está a solo dos pasos del salón, manteniendo una distancia adecuada que suaviza los límites y proporciona una sensación de amplitud y luminosidad, además de facilitar la comunicación y la convivencia. Una pequeña mesa redonda resulta ideal para dos personas, perfecta para cualquier momento del día; su superficie en blanco perla es lisa y fácil de mantener limpia, con un aire elegante y artístico, mientras que su base es estable y no tiembla.

La mesa está ubicada en el centro del comedor, cerca de la cocina y del aparador, dejando suficiente espacio libre alrededor para circular con comodidad. Los armarios cerrados empotrados en blanco perla realzan el carácter noble del ambiente; sus esquinas redondeadas aportan un toque retro y refinado.

La nevera semiempotrada en la entrada permite ahorrar espacio en la cocina y facilita el acceso y la manipulación de los alimentos. Al estar parcialmente visible, permite una mejor disipación del calor y un fácil acceso para la limpieza, lo cual resulta muy práctico para un anfitrión algo maniático por la higiene. En el armario de almacenamiento en color rosa perla, se ha dejado un compartimento central vacío para guardar libros de cocina o utensilios de uso frecuente, combinando estética y funcionalidad.

En el dormitorio, se ha diseñado un armario integral que llega hasta el techo, ofreciendo un amplio espacio y evitando rincones difíciles de limpiar, para mantener todo ordenado y pulcro. Las puertas correderas con acabado metálico, combinadas con puertas de tonos claros, aportan una gran calidad y un estilo sofisticado.

Se ha diseñado un armario integral que llega hasta el techo, ofreciendo un amplio espacio y evitando rincones difíciles de limpiar, para mantener todo ordenado y pulcro. Las puertas correderas con acabado metálico, combinadas con puertas de tonos claros, aportan una gran calidad y un estilo sofisticado.

Incluso en baños pequeños, es recomendable adoptar la separación entre zonas secas y húmedas: una puerta corrediza de vidrio aisla la zona de ducha hacia el interior, optimizando el flujo de movimiento y generando una sensación de amplitud. Además, se incorpora una hornacina empotrada para guardar productos de baño, con una ligera inclinación que evita la acumulación de agua. Las paredes están revestidas con grandes placas cerámicas en tonos cálidos, aportando calidez y elegancia.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo cremoso. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejar tu comentario y participar en la conversación con el equipo de BOSNIE!

